viernes, 6 de marzo de 2015

Capítulo 13 Muerte e Infierno

La mira fijamente, ve en sus ojos la expectación y la curiosidad.
- Es Lydia.
Ella los mira enarcando una ceja, en su mirada hay un brillo burlón, si hubiera podido ahora estaría riendo. Sacude la cabeza riendo interiormente de las absurdas historias que cuenta. Oscar saca un cuchillo.
- La sangre de dioses es muy valiosa. Pudimos drenarla, Aarón.
Ella los mira horrorizada y comienza a gritarles algo, pero la mordaza impide la coherencia. Maldita sea, juro que me las vas a pagar, Oscar piensa la joven sin saber que el pensamiento, por la fuerza que tenía, lo ha transmitido a los chicos.
- ¿Qué voy a pagar exactamente?- dijo, riendo con burla
Ella lo mira descolocada, pone los ojos en blanco. Definitivamente se le ha ido la pinza, tendría que haberle clavado el tacón cuando tuve oportunidad. Hace una mueca, pero ni por esas puede apartar la mordaza, deja de luchar y se queda floja. Ya no sabe que más hacer, y eso que en teoría es la mejor agente de su padre.
- Durante años fue entrenada para defenderse, convencida de ser una especie de agente secreto. Y consiguieron bloquear su aura, para no ser encontrada. Y entonces, la diosa decidió hacerse escritora. Y mira por donde... la encuentran- Aarón sonríe malévolo.
Ella los mira, empieza a hiperventilar y con la mirada les pide que les que le quiten la mordaza. Ella no se queda callada y menos ante mentiras de canallas.
- Pero tus amigos son muy persistentes. Así que nos libraremos de ellos antes de ocuparnos de ti
¡NUNCA! exclama en su mente y hace retroceder a los chicos, que se miran entre si asombrados de la potencia del pensamiento. En teoría no tiene poderes, están sellados igual que su aura.
- Imagina cuando liberemos su mente- le dijo Oscar a Aarón.- Va a ser asombrosa
Ella sonríe a través de la mordaza, se sumerge en su mente, concentrándose todo lo que puede. Ellos quieren guerra, pues vamos a probarles, que con Lydia, no se juega o te quemas. Abre los ojos que parecen dos llamas, y ellos la miran asombrados. Ambos la miran.
- Duérmela otra vez hasta que lleguen sus amigos.
Ella niega la cabeza repetidamente y se sacude todo lo que puede.
-N...o...-dice como puede.
Aarón ríe y le retira la mordaza.
- ¿Perdona?
-Que no me durmáis, par de locos-mira a Oscar y sonríe con maldad-chico desde la ultima vez que te vi, sin contar el Caribe, se te ha soltado algún que otro tornillo.
Sintió la aguja clavarse en su cuello.
- Maldito traicionero... bastar...
-Así aprenderás a no faltar el respeto a tus secuestradores-dice Oscar aunque ella no le escuche.
-Tiene agallas, la cría.
-Siempre las ha tenido, pero es demasiado obstinada e impulsiva.-Oscar la mira.
-Métela en la jaula. Cuando despierte, sus amigos estarán aquí.
****
- No debemos estar lejos- dijo Alex.
-¿Cómo estas tan seguro?
-Vamos a ciegas, Alex-afirma Sam mirando los alrededores.
-Conozco al cabrón de mi hermano y sé que está en esta mansión. Es un pretencioso de mierda.
-Alex, esto es muy peligroso-murmura Lizzy observando el lugar tensa.
De pronto, llegan a una sala muy iluminada, con tres grandes ventanales. Han llegado a una sala que tampoco sirve, bufan molestos, parecen que están dando vueltas.
-Alex, aquí no hay nadie-le dice Rafa apoyando una mano en su hombro.
-Esto está vacío-afirma Lizzy mirando la sala.
Miran el gran salón, solo hay los muebles básicos, pero como ha indicado Lizzy, está vacío, sin embargo, algo no cuadra, hay vasos en las mesas de su alrededor.
Alex cogió un vaso y lo lanzó contra la pared, haciéndolo romperse añicos
-Alex, cálmate, Lydia sabe cómo defenderse, no le pasará nada-le agarra del hombro Rafa.
-Alex, tranquilo, vamos a encontrar a tu hermano-le sonríe Lizzy dando un paseo por la sala.
Alex pudo notar que ellos estaban tan nerviosos (si no mas) que él. De pronto, se fija en una puerta camuflada, corre hacia ella y sus amigos le siguen. Le da una patada, abriéndola de un golpe y entran. Los cuatro se quedan petrificados nada más entrar, allí estaba Lyd, inconsciente y franqueada por Óscar y Aarón.
- Bienvenidos, muchachitos.
Alex se lanzó de un salto a por Aarón, derribándolo.
-Maldito bastardo, como te atreves a acercarte a ella-le lanza un puñetazo en la cara.
-¡Alex, basta!-exclama Lizzy intentando acercarse a él.
Un haz de luz iluminó el lugar y Alex salió disparado hacia atrás. Aarón estaba de pie, sin ningún rasguño, sonriendo.
-Pequeño Alex, no juegues con lo que no sabes o acabaras bastante mal-sonríe mientras Lizzy y los chicos ayudan a incorporarse a su amigo.
- Déjala en paz- dijo Rafa.
- Como siempre en tu papel protector...
-Es mi amiga, y ella no te es útil para nada, Aarón.
-Deja a nuestra amiga y búscate a una puta-le escupe Lizzy con asco.
- Ella es justo lo que buscamos.- rió, mordaz
-Búscate a otra y déjala, ella es una escritora-intercede ahora Sam, odia también a Aarón.
-Ella es una diosa- dijo Oscar, con un deje de impaciencia y apareciendo ante la sorpresa de los chicos, que lo creían muerto.
-Eso es mentira-exclaman Alex y Lizzy.
-Eso no existe-masculla Rafa, inseguro y muy tenso.
- Callaos- advirtió Rafa mientras sus músculos se tensaron, su espalda se ensanchó y sus ojos brillaron con furia.
-Rafa...-murmura asombrados los chicos y retroceden un paso-¿Qué está pasando?
-No empieces. Recuerda qué pasó la última vez...-le amenaza Oscar frunciendo el ceño.
- A ti también te convendría recordarlo- dijo él.- Soltadla.
-Creo que no, es hora de que se una con papá Hades-sonríe sardónico Oscar.
-Ni se te ocurra-dan un paso Alex, Lizzy y Sam.
-Hades no existe-murmura Lyd muy bajito, despertando.
Los chicos se quedan parados en el sitio, ahora es cuando distinguen a Lydia, aparece detrás Oscar y Aarón, delante de una jaula y atada de pies y manos, literalmente. Parpadea un tanto confusa, lleva mucho tiempo inconsciente y está desorientada.
- En seguida lo conocerás.
-Mi padre...-lo busca con la mirada y ve a sus amigos-¿Chicos?
- Es hora de irse- dijo Oscar
Ella lo fulmina con la mirada y tira de sus restricciones y llama a sus amigos.
-Tendría que haberte matado hace años-sisea Lyd.
- Pero no lo hiciste- dijeron Aarón y Oscar sonriendo petulantes.
-Lo haré en cuanto tenga opción -escupe a sus pies.
-Aun en desventaja le planta cara-susurra Lizzy sorprendida a Rafa.
-Queridos amigos, es un placer tenerlos en nuestro hogar-intercede Oscar sonriendo burlón-pero esta bella dama, tiene que volver con nuestro padre, Hades, Rey del Inframundo, que también es su padre.
Los chicos jadean de la impresión, mientras Rafa aprieta las manos en puños y bufa molesto, Alex fulmina con la mirada a los hombres.
-No te la vas a llevar, Oscar, tendrás que luchar con nosotros.
-Exactamente-se pone en posición defensiva Lizzy-ella se queda con nosotros.
En ese momento Lydia aprovecha y se pone en pie, esta vez habían cometido el error de no atarle los pies, por lo que da un salto y golpea en la cabeza a Aarón tirándolo contra Óscar. Rafa y Alex corren hacia ella, mientras Oscar y Aarón se levantan del suelo, sin embargo aparece una luz tras ellos que los ciega.
-Vaya, se ve que llego en el mejor momento-murmura una voz burlona.
-Déjate de tonterías y ayuda, Tomas-espeta Rafa.
Cuando Alex esta a punto de alcanzarla sale disparado hacia atrás golpeando en el proceso a Rafa y ven a Lydia en brazos de Oscar, que la tiene sujeta por el cuello y una daga pegada.
-Si os acercáis la mato-mira a Rafa fijamente y luego a Tomas, sonríe macabramente-veo que reconocéis la saga y el daño que puedo hacer.
-Suéltala, Oscar-da un paso Tomas y él aprieta un poco más la daga-ella no te sirve, es inútil, te encontrarán.
-Te voy a dar caza como un perro, no te voy a dejar escapar-se levanta Alex, Liz se sitúa a su lado
-Te vamos a atrapar, nos lleve el tiempo que sea.
Alex y Lizzy dan un paso hacia él, luego salta y Oscar en un movimiento rápido, clava la daga en el estómago de Lydia.
-No es Lydia, Alex, es Dylai-sonríe Aarón acercándose a su amigo-vuestro Clan no sirve para nada.
-¡No!-exclaman todos horrorizados.
-Vas a pagarlo-gritan Alex, Rafa y Tomas, que saltan a por ellos.
Aarón, saca la daga del estómago de la chica y las lanza al pecho de Rafa, sin vacilación. La daga se clava en el pecho de Rafa. Lizzy ahoga un grito, y Alex corre hacia su amigo. Pero él cae al suelo y misteriosamente, Alex oyó su voz en su mente: seguid a Tomas, él os llevará. Yo cuido de ella.
Tras eso cae al suelo sin vida al perforarle el corazón y Lizzy suelta un grito.
-Ahora, toca marcharnos, ha sido un placer conoceros-hacen una burla reverencia y desaparecen con Lydia.
Todo quedó en silencio. Alex y Lizzy estaban perplejos, arrodillados frente al cuerpo de Rafa.
Tomas se arrodilla al lado de su amigo, pone la mano sobre la daga y la saca de un tirón lanzándola contra la pared, donde se clava. Pasa sus manos sobre la herida y ésta se va cerrando lentamente, ante el asombro de los tres chicos.
-Esto es...
-Soy un dios, Alex, Morfeo, para ser exactos-sonríe con tristeza.
Alex mira el lugar donde han desaparecido los dos canallas con la chica a la que quiere, de ella solo queda un charco de sangre. Una solitaria lágrima escapa de sus ojos, Lizzy lo abraza fuerte, ella también llora por la pérdida de Rafa. Sam se arrodilla al lado de sus amigos y apoya una mano sobre el hombro de Alex, se encuentra en shock.
-Ellos pagarán lo que han hecho-afirma Sam uniéndose al abrazo.
-Ellos van a acabar muertos-dice Tomas cogiendo un poco de sangre de Lyd y echándola en un tubo-muy lentamente-masculla con voz oscura que eriza el pelo de los mortales-ahora tenemos un viaje que hacer-el cuerpo de Rafa levita al lado de él.
- ¿Qué haces con Rafa?
- No está muerto.-Un atisbo de sonrisa aparece en su rostro.
-Pero si no responde y tiene la daga Clavada en el pecho-exclama Lizzy.
-Yo lo protegí porque sabía que pasaría esto-dice tranquilamente Tomas llegando a un helicóptero.
- Cómo que lo...
- Su alma está intacta. Así que podrá volver, pero no lo hará, cuidará a su amiga en su cautiverio hasta que nosotros bajemos a sacarla de allí-sus manos se crispa en puños y todo su cuerpo se tensa visiblemente-porque vamos a bajar y los mataremos-susurra aunque ellos lo oyen.
-Pero eso no es justo-se queja Lizzy y frunce el ceño-tendría que volver y ayudarnos.
- De momento, Lyd... o Dyl... necesita más ayuda que nosotros. Además, nosotros tenemos nuestro propio camino.
Llegaron al helicóptero de Tomas. Este lo abrió y subieron todos, y tumbaron a Rafa en tres asientos.
- ¿Qué camino?
-Vamos a la isla de Di Laurent. Vamos a rescatar a nuestros amigos del Inframundo pero antes necesitamos ayuda de una persona.
-¿Quién nos dice que podemos confiar en la persona que viva en esa isla? -pregunta de pronto Sam.
-Yo, con eso os tiene que bastar por ahora-lo encara visiblemente molesto-esa persona nos ayudara a entrenarnos para que cuando llegue el momento, podamos bajar a por nuestros amigos.

4 comentarios:

  1. Mmm... qué suspenso querida amiga, me encanta como finalizas los capis. Te felicito. Veremos que pasa con ese rescate. Un beso enorme y gracias por compartir tu obra. Lou

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    1. Me alegro mucho que te haya gustado, es el ultimo capítulo del Libro :)
      Besos y gracias por tu apoyo :D

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  2. que tal si describes con mas detalle y amplitus las situaciones donde se encuentran los personajes, el lugar, sus sentimientos, su ropa, sus caras...

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    1. Muchas gracias por tu consejo, en cuanto me ponga a corregir el libro con su co escritor pondremos en practica lo que has dicho :)

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Lydia

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