lunes, 29 de diciembre de 2014

Capítulo 11 Comienza la acción

El último capitulo que voy a publicar de todas mis historias antes de acabar el año, espero que os guste y vuestras opiniones. ¡Feliz Año Nuevo!
El hombre les pidió a los jóvenes que salieran mientras él hacía algo que tenía       que hacer. Aunque el chico era fuerte estaba demasiado enamorado de su hija...y hablando de ella saca el teléfono para llamarla y que le diera explicaciones.
-Buenas noches hija...
-Hola papá, ¿qué quieres, que tal las vacaciones?
-He vuelto al trabajo y me he encontrado a tu amigo. Que sepas que cuando vuelvas tendremos una charla tú y yo, este chico esta colado por ti y ha atacado a tu hermana pensando que eras tú. Así que arréglalo.
-Lo hare papá, adiós-le cuelga con frialdad.
Víctor apaga el móvil cabreado, odiaba que su hija fuera tan parecida a su padre, no había manera de hacerla entrar en razón. Sacude la cabeza y va en busca de Sam, Lizzy y Aria quería hablar con ellos en privado. Se reúne con ellos a espaldas de Alex. Quería hablar de la situación en la que lo habían metido con la acusación de asesinato. 
Mientras, Alex había despertado y se acercó a la barandilla del barco, totalmente furioso. Mira el mar atentamente, y la idea de saltar al mar, y ser engullido por sus furiosas olas nocturnas le sobrecoge. Una lágrima de rabia corre por su cara. Entonces la huele... una fragancia que le resulta familiar... el olor de una chica a la que amó.
Mientras dentro del despacho del hombre…
- Oscar lo planeo todo muy bien antes de morir. 
- ¿Por qué querría matarse a sí mismo, solo para joder a Alex?
- Porque quiere quitar de en medio a todos los amigos de Lizzy y Lyd... porque cada una le interesa para algo. A Lyd la quiere muerta... y a Lizzy... sus intenciones contigo, querida- dice mirándola- son peores...-se aprieta el tabique nasal, molesto y enfadado.
- Pero no pasa nada, es decir, ninguna esta sola- dice Sam- Lizzy está con nosotros, y Lyd... tiene a Rafa...
- Lo cual nos hace pensar que él también corre peligro.
-¡Entonces hay que traerlo aquí también!-exclama nerviosa Lizzy.
-No te preocupes querida, Lydia es capaz de mantenerlo a salvo.
-Padre-le llama Aria-sal un momento.
-¿Que quieres?-susurra fuera.
-Según los agentes Rafa no está con Lyd, está solo y mi hermana no saben donde esta-lo mira frunciendo el ceño-he puesto vigilancia sobre él. El doble.
-Me parece buena medida, llamare de nuevo a tu hermana, ahora entremos y sigamos hablando.
- Es posible que los hombres de Oscar intenten hacer algo contra Lydia. Hace tiempo que decidió no entrenar, y eso puede ser un error mortal. Si diez hombres bien entrenados se lanzaran contra ella a la vez, ella no podría ganar.
Alex entra de pronto en la habitación y se sorprende al verlos a todos.
- Así que reunidos a mis espaldas, ¿no? Lamento chafaros la fiesta, pero tenéis que ver esto. Me han mandado una foto.
La enseña a todos. En ella se ve a Lyd maniatada, amordazada, y con señales de golpes. Está rodeada de hombres armados... y quien ha sacado la foto... es Óscar.
-¡No!-exclama arrebatándole la foto Aria.
-No puede ser...-tartamudea Lizzy-el estaba muerto, ¡lo dijisteis!
-Tiene sentido si al que mataron no era a él, sino a su hermano-afirma Sam.
-No voy a dejar que la maten.
-Parad un momento-dice de pronto Aria-padre esta foto es un montaje, no es real.
-Alguien intenta desviar nuestra atención de nosotros para que nos dejéis desprotegidos y puedan acercarse-dice Lizzy mirando a los presentes.
Alex recibe un mensaje al móvil, y lo lee en voz alta:
-"Os estamos observando. Hay un traidor entre vosotros. La foto no es un montaje, dentro de unos momentos recibiréis la prueba. Tenéis un mes para tomar una decisión: ¿qué vida apreciáis más, la de Aria, o la de Lyd? Si queréis que viva, su hermanita tendrá presentarse aquí en un mes, sola. Si lo hace, la soltare... Durante ese mes, me divertiré mucho jugando con la pequeña Lydia... me pregunto cómo será sin ropa."
En ese instante, antes de que nadie pueda hablar, suena el teléfono de Alex... Lo coge y le sobrecoge oír la voz aterrorizada de Lydia:
- Alex...
-¡Lydia!-exclama Alex.
-No vengáis....es...trampa-exclama y se corta.
-Maldita sea hay que rastrear la llamada y voy a mandar a unos agentes.
-Ya he dado aviso de que traigan a Rafa, están de camino.
-Queremos ayudar-dicen Alex y Lizzy.
-No podéis, os tenemos que mantener a salvo.
-Además no creo que le haga daño-afirma Aria-él la quiso no hace mucho, aunque...-se calla pensativa.
-¡Aunque que!-exclama nervioso Alex.
-Que mi hermana no es tonta, lo conoce muy bien y creo que lo que nos ha dicho contenía un mensaje además del obvio. Voy a averiguarlo, ella y yo teníamos un lenguaje así.
Dicho eso, sale de la sala rápidamente dejando a los de la sala sorprendidos y pensativos. Alex intenta hablar con Víctor, convencerle de que quiere ayudar.
- No, tus sentimientos están aun muy fuertes... No debes inmiscuirte
El móvil de Alex suena de nuevo... Era Rafa.
-¡Alex! ¡Han cogido a Lyd! ¡Estábamos en un parque, cuando recibí un golpe en la nuca... desmayándome, solo pude ver a unos ocho hombres llevándosela a rastras, amordazada.
- Lo sabemos colega-Rafa se echa a llorar.
- Tendría que haberlo impedido-le tiembla la voz.
- No te preocupes. ¿Donde estas?
- Cerca del Louvre, París, en Francia-mientras Víctor se pone en marcha.
- Mandad un helicóptero a por él.
-Por favor, dejadme ayudar.
-Salid fuera chicos, id a entrenar.
Lizzy y Sam salen fuera de la habitación en silencio dejando a Alex y Víctor mirándose fijamente a los ojos, los dos son muy cabezotas y testarudos.
-Tienes que mandar a gente a buscar a Lydia, en vez de mandar tanta gente a por Rafa.
-No puedo mandar a mis agentes por el mundo buscándola, ella se las puede arreglar sola y Aria no se va a entregar.
-¿Va a sacrificar a Lydia por Aria?-exclama Alex cabreado.
-No puedo exponer a mis agentes por una persona. Cada agente que está bajo mi mando sabe a los peligros a los que se expone y Lydia lo sabe mejor que nadie.
El hombre aprieta las manos en puños, sabe que no puede decirle la verdad, y que si se entera el verdadero padre de ella, lo va a pasar francamente mal. Mira al muchacho, el medicamento aun no ha hecho efecto, para borrar esos sentimientos.
-No voy a permitir que Lydia muera por salvar a su hermana-se levanta de un salto muy tenso.
-Me da igual lo que tu digas, no voy a permitir que mis agentes mueran-ruge levantándose Víctor-¡además ese tipo solo quiere hacer daño a Lydia, usando a su hermana!
Los dos se miran fijamente midiéndose mientras la tensión entre ellos era bastante palpable, pero la puerta se abre cortando la tensión y entra un agente seguido de un chico muy golpeado.
-¡Rafa!-se dirige a su amigo y le abraza-¿Qué ha pasado?
-Álex, lo siento, intente defendernos, pero nos atacaron por la espalda…
-Tranquilo tío, se solucionara.
Víctor mira sorprendido el cambio de Álex que hasta hacia unos segundos parecía que iba a pelearse con él.
-Joven, ¿cómo te encuentras?
-Bien, señor, pero quiero encontrar a mi socia.
-No, ninguno de los dos ira a ningún lado mi hija sabe cuidarse solita y saldrá de esta, con la ayuda de los agentes.
-¡Usted va a anteponer la vida de Aria a la de Lydia!
-¡Maldita sea, muchacho! No puedo hacer nada, Oscar no quiere a Aria, solo es una forma de hacerle daño a Lydia-se pasó ambas manos por el pelo, mientras se paseaba delante de ellos.
-¿Por qué?-inquiere Alex, algo más calmado.
-Porque Lydia, tiene algo que Oscar quiere…-murmura Rafa crispando las manos en puños.
-Rafa…-le advirtió el hombre y éste se limitó a sacudir la cabeza.
-Ya lo sé, pero yo pienso ir a buscarla, no quiero sufrir la furia de nadie por no protegerla mientras está en este lugar.
-Voy a ir contigo, Rafa-miro desafiante al hombre y luego siguió a su amigo hacia el lugar donde estaban Sam y Lizzy.
Alex estaba cada vez más confuso, sabía que Rafa le ocultaba cosas, se había dado cuenta de ese hecho en cuanto empezó a hablar con el viejo. Apretó las manos en puños intentando adivinar la razón por la que tenía tanto secretismo el asunto, pero estaba en un callejón sin salida, no tenía pistas, solo un simple video que…
-¡Eso es!-exclamó y salió corriendo hacia su habitación en ese lugar.
Una vez en su habitación, la puso patas arriba buscando el dichoso teléfono, pensaba que tal vez en el video encontrara una pista de donde se encontraba la joven. No las tenía todas consigo, pero por intentarlo que no faltara. Encontró el móvil bajo la cama, busco el video que había recibido y lo activo, pero antes se colocó los cascos, para conseguir las pistas que le hacía falta necesitaba prestar atención a todo, tanto sonidos, como la imagen en sí misma.
Un momento en el que la cámara se mueve, consigue enfocar detrás de ella, una ventana, en la que se puede ver un viejo sauce, que le es tremendamente conocido. La verdad le cayó como una losa en la cabeza, se encontraba en la vieja casona que perteneció a su abuela materna. ¿Qué demonios haces allí, Lydia? ¿Por qué justamente ahí? Pensó Alex, acariciando la pantalla de su móvil, donde aparecían ambos sonriendo.
Guardo el móvil en un bolsillo de sus pantalones, y tras coger su chaqueta se dirige hacia el comedor, donde seguramente estén sus amigos charlando. La base se había estado vaciando estos últimos días que ellos han estado allí, es como si sus agentes se hubieran puesto de acuerdo para dejarlos solos allí junto con el viejo.
Corrió por los pasillos, y abrió la puerta, sobresaltando a sus amigos, y con la respiración agitada por la carrera les dijo:
-Ya sé dónde está.
****
Lydia estaba tumbada en el suelo de una sala, el hombro le dolía bastante, el bruto de Aarón no había tenido cuidado cuando la dejó en el suelo. Tenía una herida en el costado, firma de Oscar, alias maldito bastardo.
-Cuando mi padre te encuentre te pateará las bolas hasta que no tengas-le grita la joven a Aarón.
- Tu padre es quien nos ha enviado, bonita.
-Mi padre nunca haría eso-exclama ella y se incorpora de golpe mordiéndose el labio-mi padre siempre me protege.
Aarón alzó la ceja y lentamente se le fue extendiendo una sonrisa en su cara.
- Así que no sabes...
-No pienso creerte nada, no vas a ponerme en contra de mi padre-se levanta tambaleando y lo encara.
- Ya me he hartado.
Chasqueó los dedos y unas férreas cuerdas ataron de pies y manos a la chica, y un trozo de tela la amordazó. Perdió el equilibrio y cayó al suelo.
- Ahora, estate calladita
Ella lo mira en shock, no era posible lo que acababa de hacer, era...si pudiera abrir la boca la tendría abierta, se ha quedado sin palabras.
-Baaa....da....do-masculla como puede y vio a Aarón coger el móvil y marcar.

- La tenemos. Y no sabe nada. Va a ser divertido- dijo con una sonrisa malvada, mirándola divertido.

2 comentarios:

  1. Madre mia, no me esperaba estos acontecimientos, menudo giro!!

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Lydia

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