lunes, 1 de diciembre de 2014

Capítulo 10 El secuestro

Nos estamos acercando a la recta final de capítulos y este va dedicado a Lou, mi amiga y la persona que ha estado apoyándome desde que he creado este blog y comencé a publicar :)
Los escritores iban en el avión en completo silencio, ninguno hablaba y estaban sumidos en sus pensamientos. Rafa pensaba en cómo decirle la razón de su huida, aunque imaginaba que ella pensaba que era por Oscar. Habían hecho una parada de un par de días en otro sitio y luego había cogido otro avión para darle una sorpresa.
- No me gusta haber dejado así a Alex y Elizabeth- dijo Lyd a su amigo.
-Sabes que Oscar se estaba acercando mucho y te ha amenazado-suspira cerrando su libro-maldita casualidad. A ellos no les hará nada.
- Te conozco, Rafa. Algo me ocultas.
-Puede que sí, pero tú ya tienes tus teorías-le sonrió, mirándola expectante.
- Como siempre, tú con tus misterios. Me exasperas, Rafa.
-Dime que teorías barajas y yo te lo cuento-sonrió divertido ante su mohín.
- Soy hija de diosa, y quieren matarme.- dijo, sarcástica.
- Muy graciosilla.
-Pues Oscar está colado por mí y por eso estaba en modo psicópata-bufó cruzándose de brazos-o puede que sea por alguna misión de mi padre.
- Interesante...- rio el escritor.
-¡Rafael!-le golpeó en el brazo exasperada.
- Si supiera algo te lo diría, Lydita.
-Sabes que sé qué estas mintiendo.
- Y yo sé que sabes que lo sé-le dijo golpeando su brazo con el dedo.
-¡Pues dímelo!-exclama exasperada.
- Cuando sea el momento- dijo, inclinando el asiento para acomodarse.
-Me lo debes, Rafa. Por drogarme-lo fulminó con la mirada mientras se cruzaba de brazos.
- O eso, o no te venias.
-Eran nuestras vacaciones tras un año de no parar.
- Y mira cómo iban a acabar. Teníamos que irnos.
-Pero tú sabes que hemos huido como cobardes porque nos hemos encontrado a Oscar-bufó exasperada y molesta.
- Hemos huido como inteligentes, no como cobardes-le sonrió conciliador.
-Cobarde, te has asustado de él y has dejado que nos arruine las vacaciones.
- Di lo que quieras. Pero nos hemos librado como teníamos que hacerlo. La violencia no sirve de nada.
-Con que hubiéramos pasado de él habría sido suficiente-agachó la mirada triste.
- Sabes que no-la miró fijamente y ella apartó la mirada.
-Tengo muucha paciencia.
- ¿Tu? ¿Lyd Macan? ¿Paciencia?
-Cuando quiero conseguir algo, te aseguro que sí.-le sonrió ampliamente y una expresión angelicalmente.
En ese momento suena la voz del capitán anunciando el aterrizaje en París, Francia, y ella miró sin entender a su amigo.
-¿Por qué hemos venido aquí?-le preguntó ella confusa.
- Porque te gusta, francesita. Era una sorpresa
-¡Me encanta!-lo abrazó fuerte-hacía años que no venía, desde la última misión.
- Tu bipolaridad me asombra- dijo él, divertido.
-Aun no te he perdonado-le sacó la lengua pero su expresión decía lo contrario.
-Anda vamos, que tenemos que llegar al hotel y luego de turismo.
-Te tengo dos personas sorpresas.
- ¿Sorpresa? ¿Personas?
- Ya lo veras cuando lleguemos
-Dime quienes son-exclama sacudiendo su brazo.
-Anda vamos, que tenemos que recoger el coche Macan-le guiñó un ojo y rió al escuchar su gran exclamación.
Bajaron del avión y se fueron a recoger sus maletas, para luego irse al hotel. Una vez allí, dejaron las maletas en sus habitaciones. Ella fue dando saltitos hasta la habitación de su socio, al llegar empezó a dar toques en la puerta riendo.
- No hay quien te entienda- dijo Rafa al abrir
-Soci, soci, me persigue un fantasmita-puso cara de terror, conteniendo la risa.
- ¿El fantasma de tu coherencia?
-Oye, soy muy coherente, solo que me duelen mucho los oídos-hizo una mueca de dolor.
-Anda entra, que hay algo para ti (o alguien)
- ¿Que hay? ¿Qué es, que es?- dijo dando saltos.- Dime, dime, dime
-Entra y lo veras, saltamontes-dijo riendo.
Se subió a la espalda de su socio y dijo:
- Llévame tú.
-Anda que no tienes cara ni nada, enana-se mofó de ella y cerró la puerta y caminó hacia el interior de la habitación.
-¿Quien está?
-Creo que una personita a la que adoras-se mofa sonriendo malicioso.
Se bajó de su espalda de un salto y entro corriendo a la habitación, bueno hasta casi la terraza. Al ver a la persona, se para abruptamente, chocando contra ella.
-¡¿Tú?!
-¿Esperabas a alguien más, pequeña Lyd?-se mofa el joven separándola de sí-no sabía que tenías tantas de verme.
- Dan Niklaus- dijo ella, abrazándolo.- Aunque no lo creas, me alegra verte
-Dios, ahora sí creo que estoy en shock o he ido al cielo-Rafa estalla en carcajadas-la pequeña Lyd, dándome un abrazo.
-Creo que tiene fiebre-se mofó Rafa mirando a Dan.
- No tengo, idiotas. Solo que me alegra ver caras amigas
-Nunca imagine que estaría entre tus caras amigas-dijo Dan mostrándose sorprendido y ella le dio un golpe en el estómago -auch ¿Y ese golpe?
- ¿Por qué tanto tiempo sin saber de ti?
-Bueno, he estado trabajando, no todos tenemos unas largas vacaciones -ella le da un pellizco-tu no te puedas quejar, solo escribes.
- Ya, de pronto Daniel Niklaus es un trabajador responsable
-Tengo que mantener a tu prima, eso ya es mucho trabajo.
- La loca de mi primita
-Exactamente, aunque ahora mismo está muy tranquila, pero se ha quedado con Tomas-hizo una mueca de desacuerdo-en su isla.
- ¿Mi prima, tranquilita?
-Sí, lleva un par de días así, es muy extraño. Además, apenas habla.
Lydia resopló.
- Bueno, deja a mi prima y sus rarezas. Ahora quiero divertirme con mis dos guapos acompañantes -dijo, agarrándose al brazo de cada uno de ellos.
-¿Y a donde quiere que la llevemos, madame?-preguntan los dos a la vez y ella les da en el brazo-¿Y esto?
-Por decirme madame, es madeimoselle-los fulmina con la mirada.
- Perdone, francesita- dijo Rafa
-Tirad, adelante antes os lance algo-los empuja hacia la puerta.
-Y Da... ¿Cómo sabias que vendríamos aquí hoy? Cuando yo lo supe horas antes.
-Tu socio-puso a Rafa delante de él.
- Si no, no hubiera habido sorpresa- dijo sonriendo
-Socio, nos vinimos por... Lo decidiste en una noche, es demasiado poco tiempo-lo miro inquisitivamente mientras entran al ascensor.
- Tengo mis secretos- dijo guiñando el ojo.
Justo cuando salen del ascensor, el móvil de Lydia sonó y ella simplemente escuchó y colgó. Miro a sus amigos y les indico que los vería en recepción, luego salió corriendo mientras marcaba y llamaba por el móvil muy agitada.
-Dan, ahora que no está Lyd, ¿Que ha pasado? ¿Por qué se ha ido a la isla?
- Ella está muy rara... No para de decir que algo va a pasar...
-¿Por eso se ha ido? No tiene sentido.
-Tomas se la ha llevado porque quería intervenir y no le estaba permitido-le puso una mano en el hombro-me quedé con la promesa de avisaros, tened mucho, mucho cuidado.
-Lo tendremos, por eso huimos, la encontró.
-Me he dado cuenta, cuida de ella y de ti. Sed muy cuidadosos.
Rafa asintió y vio como Daniel se marchaba fuera del hotel y desaparecía en la calle. Se quedó pensativo y preocupado, que Ella haya visto eso...no indicaba nada bueno.
En ese momento llega Lydia, con una cara que no gusta ni un poco a Rafa, preocupado le pregunta y ella simplemente le dice que se ha equivocado, que Oscar si ha ido a por sus amigos.
-¿A qué te refieres, Lydia? ¿Qué ha pasado? ¿Está bien, Lizzy?-la agarra de los hombros.
- Han conseguido esquivarlos...- dijo, con voz temblona.- Pero saben dónde están... y donde estamos
-Mierda, tenemos que irnos de aquí, ¿Por eso te has alejado tan nerviosa?
-Sí, y no vamos a huir, me da igual si viene, lo enfrentaremos aquí-lo mira fijamente y con determinación-son nuestras vacaciones y si tengo que volver a trabajar con mi padre de nuevo por su culpa...-sus ojos llamean de furia.
Rafa la miro.
- No te iba a decir que huyéramos-El discurso de Lydia paró en seco.
-Ah- dijo.- ¿Entonces?
- Nos quedamos el tiempo que haga falta. Y si vienen... pues peor para ellos. Estaremos listos.
-Eso es mejor, no quiero tener que volver con mi padre y mi hermana a su Clan de espías-hace una mueca muy graciosa-me suena de algo Oscar, pero no lo encasillo en nada, ni ninguna misión que hiciera... ¿Qué sabes de él?-le preguntó mientras salían del hotel. .
- Que lleva intentando acabar con vuestro Clan desde hace tiempo
-¿Por qué? Simplemente trabajamos para los gobiernos-mira la calle entretenida.
-¿Qué piensas?
-¿Por qué te conté sobre ese trabajo?-enganchó su brazo con el de su acompañante.
- Como no lo sepas tú... ¿Por qué lo hiciste?
-Confié en ti, Rafa.
- ¿Y ese es motivo para que os intenten destruir?
 -No lo sé-se despeina el largo cabello-no recuerdo a Oscar de ninguna de mis misiones, solo...lo conocí hace años, pero lo rechacé. No parece el mismo.
- ¿Crees que podría hacerlo... por despecho?
-No lo sé, no tendría mucho sentido, me vio solo una semana...-sacudió la cabeza contrariada-¿Qué opinas tú?
- Sinceramente... ni idea.
Antes de que Rafa respondiera, un golpe en la cabeza le hace derrumbarse. Una figura encapuchada esta delante de Lydia. Lydia va a hacerle frente cuando alguien la agarra por detrás y pone un paño contra su boca
Ella se revolvió en los brazos de su atacante, le dio un codazo en el centro del estómago, consiguiendo soltarse. Miró a Rafa tirado en el suelo, apretó las manos en puños y lanzo el primer golpe contra quien había golpeado a su socio.
El atacante le agarro el brazo y se lo torció bruscamente, haciéndola gritar de dolor. Movió su pierna para engancharla con su atacante y tirarlo al suelo. Ella cayó también, pero se levantó veloz y le cogió la pistola de la cinturilla, apuntándole a la cabeza.
- Adiós, muñeca- le dijo.

Y recibió un golpe en la cabeza. Todo se puso oscuro cuando perdió el conocimiento.

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Lydia

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