sábado, 12 de julio de 2014

Capítulo 7 Huyendo

Primero de todo quiero pediros disculpas, no he tenido mucho tiempo para terminar de pasar el capítulo de Renacimiento y tenia este capitulo escrito de El Clan y para que tuvierais algo para leer aquí lo tenéis, siento mucho si tiene algún error, prometo corregirlo en estos días (están siendo caóticos) Espero que os guste el capítulo, se empiezan a abrir los fuentes para nuestros protagonistas Alex y Lizzy, igualmente muchas incógnitas. Besos.
Alex y Lizzy quedaron abatidos por la fría despedida. Lizzy para cortar el frio ambiente, dice:
- Cenemos esta noche.
Alex, sonriendo, contesta:
- Claro, majestad. Siempre a su servicio.
-¡Oh venga ya!-exclama ella-no empieces así.
-Como usted desee.
-Eres insoportable así.
Siguen entre bromas todo el camino, luego llegan al hotel y se preparan para la cena. Aquella noche, se ponen a hablar de la competición de surf.
- Queda una semana, será mejor que practiquemos. Mañana será día de surfear, si queremos dejarlos boquiabiertos.
- Yo ya pienso dejarlos sin habla- dice ella, riendo.
- Muy graciosa- y brindan sus copas.
Alex se la besa.
- Gracias, señorita.
Después de la cena, Alex dice:
- Oye, hay un sitio que estoy seguro que te gustará.
- ¿El qué?
- Una pequeña cueva cerca de la playa, en el acantilado Hung. ¿Qué te parece si la exploramos, a ver donde lleva?
-Vaya en esa cueva estuve con Rafa.
-Yo con Lyd cuando la ataco Oscar.
Charlan un rato más y luego van hacia la cueva en la moto de Alex, al llegar allí todo sigue igual que la última vez, pero algo extraño hay en el ambiente que les produce un escalofrío.
- ¿Sientes eso? Hay algo... escalofriante.
Alex, pensativo, dice:
- Hoy es 31 de octubre... Halloween... un día perfecto para los espíritus...
- Cállate.
- Entremos en la cueva, a ver donde lleva.
- Ahí estará muy oscuro.
Alex saca una linterna.
- Tiene pilas nuevas, que no pase lo de la otra vez.
- ¿Que paso?
- Lyd me asusto, se me cayó la linterna, y perdí las pilas.
Jajajajajaja-se dobla de risa-tengo que felicitarla.
-No es gracioso.
Caminan en silencio por la cueva durante una hora más o menos, al final del túnel ven unas verjas, se acercan corriendo y descubren que están en unas mazmorras.
-Increíble, son túneles secretos de un castillo.
-Es genial, que gran descubrimiento.
- Oye, hoy es Halloween... Y este es un sitio genial para unas historias de miedo, ¿te parece? Podemos contarlas mientras exploramos el castillo... O acampar aquí y explorar por la mañana
- Genial- responde Lizzy.
- Veamos ¿quien empieza?
- Piedra, papel tijeras.
Juegan y gana Lizzy, entre risas enciende un pequeño fuego y se sientan a su alrededor para calentarse, la noche empezaba a enfriar.
- La he dejado ganar, princesa.
- Claro, mas quisieras. Prepárate a cagarte del miedo
-Uy que miedo alteza-dice con sarcasmo.
-No puedo precisar la fecha en la que tuve por primera vez aquella sensación de terror, tal vez fuera el último Halloween que celebramos, no estoy segura.
 Yo iba por la calle para ir a casa de unas amigas para celebrar Halloween, cuando llegaba a la casa el cielo estaba muy oscuro así que pronto empezaría a llover. La fiesta empezó genial, viendo una película de miedo, y contando un cuento, justo cuando acaba el cuento de la periodista desaparecida, que todas nos habíamos asustado bastante se fue la luz dejándonos completamente a oscuras. De pronto resonó un trueno seguido de un relámpago y todas pegamos un bote y nos pusimos más juntas. Las ventanas empezaron a abrirse y a cerrarse por el viento, en las paredes y puertas se oían golpes
Salimos todos corriendo de la casa hacia la casa que teníamos enfrente que estaba a medio construir y que si se acercaba alguien lo veríamos. Pusimos las mantas en el suelo y nos sentamos todos juntos y empezamos a decir tonterías y a reírnos para aliviar la tensión. Alicia se puso de pie de un salto alegando haber visto una sombra corriendo hacia la casa, cogió una linterna y salió a inspeccionar. A los pocos minutos se oyó un grito y todo quedó en silencio. Alicia no respondía a nuestras llamadas y decidimos salir en grupos para buscarla. A la hora o así volvimos a la casa y no volvía nadie, solo volvió Elena y tambaleándose con algunos rasguños. Nos contó que alguien les había atacado por la espalda y que ella había conseguido escapar mientras que el intruso ataba a sus compañeros. Le pregunte si sabía que le había pasado al grupo de Eva, pero no supo decirme ya que se separaron. Salimos los tres que quedábamos: Elena, Jose y yo, pero justo cuando cerrábamos la puerta alguien chocó con nosotros y en un segundo acabamos contra la pared y la persona mandándonos a callar. ¡Era Eva! Nos contó que los otros estaban retenidos por un ladrón que era perseguido por la policía. Ella nos contó el plan que tenía en mente y cada uno hizo lo que le correspondía, pero algo salió mal porque atraparon a Elena y José y nosotras tuvimos que huir y escondernos.  Llego la policía y empezó a hablar con el ladrón mediante un altavoz diciéndole que se rindiera. Eva le cogió a un policía sin que se diera cuenta una pistola y entro en la casa, hubo un forcejeo con el ladrón y la pistola se disparo hiriendo al ladrón y así la justicia le encarcelo. Fue el Halloween mas terrorífico que tuvimos, algunos todavía tienen pesadillas de esa noche en la que muchos sufrieron algunas heridas y pasaron mucho miedo. Fuimos felicitadas y recibimos unos premios humildemente. Eva y yo cada vez que lo recordamos soltamos una carcajada por no llorar del miedo que pase al pensar que cuando se disparo la pistola le hubiera dado a alguno de nosotros…
- No esta nada mal, princesa. Pero escucha esto:
Estaba anocheciendo cuando aquel grupo de adolescentes estaba en la calle.
Era la noche del 31 de octubre, Halloween, el día que brujas, fantasmas, demonios, etc campan supuestamente a sus anchas.
El más joven de ellos, Andy, tenía 15 años, y era muy cobarde. Ni siquiera le gustaba el día de Halloween...
Así que el resto de la pandilla, un poco mayores que él, decidieron gastarle una pequeña broma...
Una broma de la cual se arrepentirían...
Esa noche, tras cenar en una pizzería, dijeron de ir al cementerio municipal.
Andy, por supuesto, se negó, pero debido a la presión de grupo, acabó yendo...
Cuando entraron, cogieron sus linternas y se adentraron en las calles llenas de tumbas...
De vez en cuando, golpeaban las lápidas, invitando a los que allí descansaban a levantarse.
- ¡VÁMONOS!- gritaba Andy, pero no le escuchaban, y cada vez iban andando más rápido, tanto que Andy no podía seguirles el paso...
Se quedó solo.
El cementerio empezó a llenarse de una ligera bruma, que lo cubría poco a poco todo, impidiendo su visión.
Andy caminaba a tientas, con las manos estiradas, buscando una señal de alguno de sus amigos... Entonces una mano aferró la suya... una mano fría, helada diría, con un olor raro, y muy muy delgada...
Buscaron a Andy toda la noche, pero no pudieron encontrarlo. Faltaba una hora para el amanecer, y ya hacía mucho frío.
La niebla era cada vez más fuerte, y nada se veía salvo la tenue luz de las lámparas, a cada extremo de las calles del cementerio. Un lobo aulló a lo lejos.
El pequeño grupo de amigos, entre lágrimas y sollozos, llamaban a su amigo, arrepentidos por la broma.
No tendrían que haber entrado al cementerio, y sobre todo, no tendrían que haber dejado solo a su amigo...
De pronto, oyeron pasos detrás de ellos, pasos que pisaban las hojas secas caídas de los árboles... Se giraron, pero no había nadie...
Se oían sollozos muy lejanos, y a la vez, risas, risas infantiles, muchos niños riendo...
Asustados, siguieron el sonido de los sollozos, esperanzados en encontrar a su amigo agazapado, y salir de allí todos.
Cuando llegaron, vieron a su amigo, sí. Pero ya no era su amigo.
Era una enorme figura blanca, una figura brillante, llena de luz. Y no tenía ojos.
Al ver a sus amigos, sonrió.
-Sé que era una broma, por tanto os perdono. No os guardo rencor,- dijo.-Pero, sin embargo, no podéis salir sin castigo.
La bruma cayó sobre ellos de nuevo, mientras Andy desaparecía despidiéndose con la mano, mientras una sonrisa malévola se dibujaba en su rostro.
Cada vez eran más cercanas las risas de aquellos niños, mientras a su vez, podía oírse una cancioncilla infantil, que los hizo temblar como nunca:
1,2: a tu puerta llegó
3,4: la mujer del rapto
5,6: nunca más dormiréis
7,8: porque si os cojo
9,10: los ojos os quitaré
Y vieron lo más horrible que nunca habían visto: el espectro de una mujer, con las cuencas de los ojos vacías, el pelo largo blanco totalmente despeinado, volando hacia todos lados, con unas manos extremadamente delgadas, dirigiéndose a los muchachos...
Mientras corrían hacia la puerta, no paraban de ver niños sin ojos...
Al día siguiente, encontraron el cuerpo sin vida de Andy... Alguien le había arrancado los ojos... Sólo sus amigos sabían la verdad...
A partir de ese momento, no volvieron a hablar del tema... Sólo podían esperar no dormirse... Pues si se dormían, La Mujer del Rapto iría por ellos...
Pero, ¿cuánto puede estar alguien sin dormir?

Terminan de contar las historias y suben por el castillo. Llegan a una sala enorme, que deducen que eso era el salón de bailen. Ponen los sacos de dormir y se acuestan primero se duerme Lizzy y Alex se queda pensando en Lyd y en lo que ha pasado. Sabiendo que es una tontería seguir dándole vueltas a algo pasado, que lo que tenga que pasar, pasará y Alex decide dormirse...
Aunque tiene una noche agitada... Pesadillas que mezclan los sucesos de las historias que han contado, los sucesos relacionados con Oscar, pesadillas en las que siempre salen dañadas sus únicos amores: Lizzy y Lyd. Cuando despierta, Lizzy ha preparado un ligero desayuno y se preparan para explorar el enorme castillo.
- A lo mejor hay fantasmas y todo.
-Bueno mientras sean eso-gruñe Alex.
-¿No has dormido bien?
-No, el maldito Óscar sale matándoos a ti y a Lyd.
-Tranquilo que no lo hará.
Sacude la cabeza y se van a recorrer el castillo a medio día vuelven a las cuevas y salen a la playa. La competición tendría lugar en un parte horas.
Están preparados. Llevan una pequeña mochila bajo el traje de baño, con ropa para cambiarse por si algo saliera mal. Se lanzan al mar y comienzan a tomar la enorme ola. Solo ellos son capaces de coronarla, los demás o se han rendido, o han caído en el intento de escalarla.
Desde la playa puede oírse por los altavoces la canción SUPREMACY de Muse.
Pero algo sale mal. Alex pierde el equilibrio y cae al mar.
Cuando recobra la consciencia, Lizzy está sobre él, haciéndole la RCP.
- Estamos en paz, niño mimado- dice sonriendo y le tiende la mano.
-Mi tabla se escurría, es raro.
-Muy raro diría yo. Pero como nos hemos caído los dos hemos ganado.
-¿Te has caído?-la mira sorprendo.
Ella asiente y vuelven al hotel caminando, no se encontraban muy lejos. Por la noche quedan para cenar y charlan un poco sobre todo y Lizzy le dice que ha hablado con el escritor y estaba preocupado.
A la mañana siguiente, la joven Lizzy recibe una llamada de trabajo. Tiene que ir a investigar las ruinas de un castillo descubierto en las afueras de la ciudad.
Se despide de Alex quien también se tiene que ir por trabajo, y ambos parten. Cuando Lizzy llega al castillo, encuentra a Alex.
- No me lo puedo creer- dice riendo.- Parece que vamos a ser socios.
- ¿Quién te ha contratado?- pregunta Lizzy.
- Prefiero no hablar de ello.- dice con mala cara.- ¿Y a ti?
- Una llamada anónima. Suele pasar a veces.
-Pues vaya con la gente.
Charlan un poco e investigan más a fondo el castillo en el que estuvieron la noche anterior. Suben a la primera planta. Los dormitorios están cubiertos de polvo, sobre todo las camas.
- ¿Te sugiere algo?
- Asqueroso. Todos los hombres sois iguales.
- Yo no soy como los demás... Soy mejor.
- JA, JA, mira como rio.
- Vamos, su alteza. No os riais de mi.
- ¡Deja ya ese rollo de su alteza!-grita exasperada y nerviosa.
-Uy alguien se ha levantado con el pie izquierdo.
-No es eso, es que odio ese mote-ella le fulmina con la mirada.
-No es culpa mía que hicieras de princesa.
-¡Oh! Eras tú el que se peleo.
-No era justo que se metieran contigo.
-Que considerado, niño mimado-dice con una mueca divertida.
 Siguen gastándose bromas mientras revisan la parte superior hasta llegar a las almenas. Desde allí arriba se veía el anochecer y el mar, se apoyan sobre la barandilla y admiran el crepúsculo mientras la brisa los despeina juguetona.
-Aun falta una hora para que el resto de arqueólogos llegue. Y te debo una pelea. ¿Te parece una revancha?
- Me parece una gran idea chiquitín.
- Princesa, habíamos quedado en no seguir con las bromas.
- Dije que no siguieras tú. Yo si puedo.
-Todas las mujeres iguales-sacude la cabeza divertido.
-Puede ser, pero vosotros siempre caéis-dice mientras le da un golpe en el hombro.
-Eh! no habíamos empezado.
Ella le vuelve a lanzar otro golpe que el esquiva de milagro, viendo que diciéndole cosas no va a servir da un salto hacia atrás y luego le da un puñetazo en el hombro, le sonríe ante su mueca de dolor pero ella le asesta una patada baja y lo tira al suelo.
- Siempre con tus trampas...
- Es una pelea, hay que estar atento a todo, principito.
El lanza el puño contra ella, que lo para con una mano, y con la otra intenta golpear a Alex, pero con su mano libre lo para.
Ambos, a la vez, se atrapan uno al otro con las piernas, cayendo al suelo.
- De momento tenemos empate.
- Solo de momento- dice el, girando con una voltereta, y soltándose.
Lizzy da otra voltereta, y se coloca frente a su adversario.
- Esto está mejor que la última vez.
- Golpear a tu amiguito me sirvió de práctica, alteza- dice, guiñando el ojo.
-Umm-dice pensativa-¿tu peleaste contra Óscar o fue tu chica?-sonríe picándole.
-Tal vez no directamente con él, pero si con sus amiguitos.
-Ohh, que valiente el niño mimado-le lanza un puñetazo que esquiva.
-El amor te debilita alteza.
Ella da un salto hacia atrás esquivando su golpe y se agacha dándole una patada baja y tirándolo a él al suelo, lo mira sonriente.
-Lo mismo digo, ahora come polvo.
El la atrapa entre sus piernas y la lanza al suelo también levantando una pequeña humareda en el piso porque estaba lleno de polvo. Mientras pelean, comienzan a hablar. Pelear es como un don para ellos, lo hacen automáticamente.
- Dime, ¿cómo encontraste la pulsera?
- Rafa la encontró en el mar. La perdí aquella vez que estuvimos aquí... cuando no me caías bien.
- No entiendo por qué. Tú si me caías bien.
- No lo demostrabas. Siempre me picabas, me insultabas, me perseguías para humillarme...
- ¿Humillarte? No sabía cómo llamar tu atención, me tuve que rendir.
- ¿Llamar mi atención?
- Estaba colado por ti.
Dejan de luchar.
- Y cuando perdiste la pulsera... me pasé aquellos 3 años buscándote para devolvértela, y así poder hablar contigo... Hace tres días, me rendí y la lance al mar, intentando dejar el pasado atrás... Y aquí estas de nuevo. No sé si será cosa del destino.
- Y ahora estoy confuso, princesa. Empecé con Lyd para olvidarte, y justo cuando empezaba a sentir algo por ella, vuelves a mi vida...
Se acerca a ella vacilante.
- Perdóname por esto, pero jure que al menos lo haría una vez en mi vida- y la besa.
-¡Alex!-se separa bruscamente.
-Lo siento pero tenía que hacerlo aunque fuera una vez.
-No lo vuelvas a hacer, quiero ser tu amiga solo eso, estoy con Rafa.
-Felicidades...-desvía la mirada.
-¿Qué te pasa?
-Que ojala supiera como estoy yo...
-Lucha por ella o...-se corta al oír un ruido- -¿Qué es...?-pero Alex la chista en voz baja.
- No hagas ruido. Sígueme.- le tiende la mano.
Ella la coge y en silencio se dirigen hacia el origen del ruido. Fuera resuena un trueno. Ambos se sobresaltan. Se miran y empiezan a reírse.
- Habrá sido la tormenta.
Pero ven a través de una rendija de la puerta a Oscar subir del sótano.
Lizzy va a gritar, pero Alex es más rápido y tapa su boca con la mano. Se miran a los ojos, asienten, y la suelta. Se asoman.
- ¿Que hace Oscar aquí?
- Sea lo que sea, no puede ser bueno. Mejor nos vamos antes de que llegue nadie. Los periodistas tendrán que esperar.
Se montan en la moto de Alex y se marchan del castillo, que Óscar estuviera por allí no era un buen augurio.
Llegan al hotel, nerviosos y se despiden yéndose cada uno a su habitación.
A la mañana siguiente, quedan para desayunar.
-Eh- dice Alex- perdón por lo de ayer... Supongo que estaba afectado, y gracias por seguir siendo mi amiga.
De pronto las noticias hablan:
-El cuerpo del agente de policía Oscar Helper fue hallado esta madrugada en el castillo de Lord James, ruinas halladas no hace mucho. Al parecer informo en comisaria que había quedado allí con los prestigiosos arqueólogos Alex Nosh y Elizabeth Hill para tratar viejos asuntos del pasado. Eso los convierte en los principales sospechosos del asesinato, por lo que se va a proceder a su detención. Si alguien tiene alguna pista de su paradero, que llame al número que aparece en pantalla...
Las caras de ambos se ponen blancas. De pronto el camarero dice:
-¡Aquí están!
No lo piensan mucho. Se cogen la mano, y ambos echan a correr. cada uno se monta en su vehículo y acuerdan reunirse en las cuevas, allí hay espacio para esconder la moto y el coche. Luego llamarían a los escritores para pedirles ayuda, y tal vez que les dijeran como poder escapar de la isla.
Cada uno se dirige por una dirección diferente hacia las cuevas sin saber que otra cosa hacer. Al llegar esconden los vehículos al fondo de la cueva por precaución.
- ¿Qué ha pasado, Oscar muere y nos culpan a nosotros?
- No era un secreto que lo odiábamos.
Entonces llega la voz distorsionada por el altavoz de la policía.
- Salgan con las manos en alto.
En ese momento empieza a vibrar el móvil de Álex, mira de quien es la llamada de Lyd.
-Lyd ahora estamos un poco...
-Si lo sé, montaos cada uno en su vehículo y ¿te acuerdas la roca en la que me senté cuando te asuste? Pues hay un pequeño dibujo tócalo y se abre una trampilla bajo vuestros vehículos y os dejara en un túnel subterráneo.

-¿Como sabes eso?-susurra.

¿Como sabe tanto Lydia? ¿Tiene algo que ver con el desastre que se les viene encima a nuestros chicos favoritos? Más, en el próximo capítulo ;)

2 comentarios:

  1. Me gusta mucho, pero no vale, me has dejado super intrigada, no puedo esperar al siguiente
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tranquila, en cuanto esté el nuevo capitulo lo subo :)

      Eliminar

Este blog y sus historias viven de vuestro apoyo mediante los comentarios.
Expresad vuestra opinión, pero sin ofender
Besitos
Lydia

Tu esencia

El problema nunca fue escribir, fueron los sentimientos. Pero ¿qué haces cuando te quedas vacía? ¿Cuándo te da igual veinte que ochenta? C...