jueves, 3 de abril de 2014

Capítulo 4 Tensión a punto de explotar

Bueno, mis lectores, no sería nada sin vosotros, así que un día más os traigo un nuevo capítulo muy intenso y en cierto modo difícil de escribir porque hay que transmitir todo lo que siente Alyssa. A ver que opináis vosotros. Besos Lydia

Abro los ojos y me encuentro de nuevo en mi cama, tumbada, sonrío al ver que me encuentro en mi casa alquilada en Australia y que no ha pasado nada. Carlos no me ha intentado matar y sigo siendo una mortal.
Salgo de la cama de un salto, abro el armario y me pongo unos pantalones cortos junto a una camiseta de manga corta azul, adoro ese color, y las zapatillas de deporte. Tras vestirme me hago una coleta alta, sonrío feliz y salgo fuera.
–¿Qué demonios…?
–No ha sido una pesadilla, niña–sonríe burlona Lexy.
–Joder.
–Cuida esa boca, estas en un lugar sagrado–enarco una ceja mirando alrededor, césped y arboles.
–Déjame en paz–me doy la vuelta para ir a buscar a Axiel.
–A mi no me das la espalda mientras estoy hablando–me agarra fuerte del brazo.
Esta tipa que se cree, a mi no me da órdenes ni me dice que tengo o no que hacer, si no me suelta en diez segundos se va a llevar un buen golpe. Diez segundos y no me suelta, lo siento por ella. Me giro rápidamente haciendo que mi rodilla impacte con fuerza en su estómago, así logro zafarme de su agarre y me retiro unos pasos, por precaución.
–Tú no eres quien para decirme que tengo que hacer.
–Maldita niñata…
Se arroja sobre mí, la esquivo por los pelos, pero ella se mueve mas rápido y agarrándome del cuello, me estampa contra la pared de mis espalda. Le doy un puñetazo, pero ella solo se limita a apretar su agarre, por lo que muevo mi pierna e impacto mi rodilla en su estomago con bastante fuerza. Ella me suelta y se dobla de dolor, no iba a contenerme mientras esta tipa me ahoga.
–A ver… aléjate de mi–le advierto jadeando, recuperando el aire.
–Eres una estúpida niña mimada–se levanta del suelo escupiendo sangre–una miedosa, que se escuda en los demás para que la protejan y que le encanta jugar con los chicos.
–Tu-no-tienes-ni-idea de quién soy–crispo las manos en puños lista para volver a golpear–así que no hables de mi. Ni lo intentes Lexy.
–Oh vamos, todos saben que eres la hija de Atenea, sin poderes y una insignificante humana–me provoca sonriendo maliciosa.
–Me da igual–cojo aire y lo suelto lentamente, intentando mantener la calma–por lo menos he vivido feliz con mi familia. Ellos me han enseñado valores, de los cuales, tu careces, Lexy.
–Mira no te consiento que hables de mi familia…
–¡No, cállate tú! ¡Has empezado a hablar de mi familia sin conocerla, sin conocerme a mí!–tengo todo el cuerpo tenso, listo para la batalla, la sangre bulle en mi interior–¡No sabes una mierda de mi vida, solo lo que habrás oído por ahí y tus ideas preconcebidas! ¡Así que guárdate tus comentarios en un bolsillo y DÉJAME!
No puedo describir lo que estoy sintiendo ahora, la rabia corre por mis venas, mi mirada destila odio hacia esa tipa, se cree por superior por saber quien desde que ha nacido o yo que sé, pero no voy a dejar que me pisotee. Tal vez yo estoy descubriendo ahora mi verdadero yo, pero no voy a cambiar, ni mi personalidad ni mi forma de ser. Sí, soy la hija mortal de Atenea, pero con mucho orgullo, me ha permitido vivir otra vida, una normal, antes de ser lo que tengo que ser por derecho de nacimiento. Ni esta chica ni nadie va a impedir eso, y si sigue por este camino va a acabar muy mal, no me va a temblar el cuerpo si tengo que golpearla.
Estoy demasiado cabreada, veo todo rojo, se que si dice algo más me lanzaré contra ella, una sola provocación mas y tendrán que venir los guardianes a separarnos. Su primer error ha sido picarme, el segundo ofender a mi familia y a mí, el tercero sobrestimarme y si es tan estúpida como para decir algo…se comerá suelo.
–Lexy, ya basta–dice una voz profunda a mi espalda–no la provoques, no tiene tanto autocontrol.
–Me da igual su autocontrol–da un paso hacia él encarándolo–ella no es nadie.
–¡Tú sí que no eres nadie!–me quedo en mi sitio temblando ligeramente, de cólera–Uy, espera si–digo con un deje de ironía–eres la perra celosa de Lexy, que está así porque Axiel no le hace tanto caso.
–Alyssa…–Axel se sitúa a mi espalda, imagino que para evitar que le salte encima a esa…mujer.
–¿Pero sabes qué?–la miro sonriendo dulcemente, me giro hacia Axel y lo beso–ahora ya puedes patalear y llorar todo lo que quieras–me alejo de ellos y entro a mi cuarto.
Me dejo caer en la puerta, apoyando todo mi peso en ella, por fin he enfrentado a esa tipa, que desde que llegué no ha dejado de incordiarme cada vez que ha tenido ocasión, claro, siempre que no estaba Axel cerca o los guardianes. Creo que llevo dos meses, pocas veces anochece, así que no estoy del todo segura, todo el tiempo ha sido yoga, para no exaltarme demasiado, según Axel, entrenamientos con los guardianes, son muy simpáticos casi todos.
He discutido mucho con Axel, hay veces que no lo aguanto, y menos cuando se pone de parte de Lexy, ¿acaso no ve lo trepadora que es? Eres tonta Alyssa, como lo va a ver, es un tío, y ella dulce como el chocolate cuando alguno anda cerca. Mi cuerpo está demasiado tenso, los músculos agarrotados por la mala leche que me recorre el cuerpo, así que lentamente voy relajando mis manos y sacudiendo los brazos. Muevo el cuello para los lados, siempre se me pilla la tensión ahí y es bastante molesto.
–Alyssa…–dice una voz contenida delante mía, por lo que levanto la cabeza.
–No tenias derecho a entrar así a mi cuarto–le recrimino mientras me pongo recta.
–Estabas bloqueando la puerta–me mira fijamente, sé que está molesto, de pronto estoy frente a él–no te vuelvas a enfrentar a Lexy, ni la provoques. Aun no estás lista.
–Ella me provocó, si llora porque su carita bonita está sangrando…que se joda, podría estar peor.
–Me da igual, te comportas–se cruza de brazos y frunce el ceño–no entiendo a que venía lo del beso.
–Ella se cree la dueña de todos vosotros porque es la única chica, y eso me repatea, así que le di una lección de moralidad.
–Es la única que hay en la isla…pero no es excusa…–suspiro molesta por su defensa.
–Corta el rollo, Axel–le interrumpo cansada–me da igual lo que digas, la próxima vez que me joda, va a acabar peor.
–Me rindo, eres imposible–levanta las manos y sacude la cabeza, pero en sus ojos brilla el enojo.
–Lo sabia–mi rabia vuelve a entrar en escena–mucho decir no te rindas, Alyssa y tú eres el primero que se rinde–aplaudo irónica, sonriendo burlona–Muy bien, Axiel.
–Me rindo porque tu no haces nada–da un paso amenazante hacia mí, pero no me intimida–en los tres meses que llevas aquí, no has hecho otra cosa que no sea discutir conmigo, con Lexy, casi destruir mi bosque y entrenar con los guardianes.
–No es culpa mía, que esa tipa no me aguante ni yo a ella, ni que me vaya provocando por sus tontos celos–pongo los ojos en blanco exasperada–¡Todos vais de sabiondos cuando realmente no sabéis nada de mí! ¡Solo habladurías que seguramente no serán ni ciertas!–abro y cierro las manos nerviosa–¡Así que no me des lecciones!
–Por fin la verdadera Alyssa Di Laurent, hija de Atenea–sonríe bastante tenso–esta es la chica que yo quiero conocer, la que no teme poner a nadie en su sitio a pesar de ser una mortal.
–¿Todo esto es solo una prueba?
–No, aunque lo parezca, la hubieras pasado.
–Odio las pruebas–retrocedo un paso poniendo distancia, está muy cerca.
–Ahora toca saber por qué estás aquí y donde exactamente estás–me tiende la mano y lo miro fijamente a los ojos.
–¿Y si no quiero saberlo?–lo desafío abiertamente, me da igual lo que piense.
–Dame la mano, Alyssa, no tengo ganas de bronca.
Frunciendo el ceño ante su orden le doy la mano y se la aprieto, para que vea lo molesta que me encuentro, ni se le vaya a pasar por la cabeza que se me ha pasado el enfado, que entre él y Lexy me tienen bien calentita hoy. Si no reviento ahora creo que es por toda la fuerza de voluntad que le estoy echando que sino…
A los pocos segundos aparecemos en una gran sala, miro a mi alrededor aunque ahora todo me da vueltas, siempre que usa este truco acabo mareada, por lo que me siento en un sofá que tengo detrás y él va hacia una mini nevera. Aprovecho para mirar toda la sala, ahora que ya no da tantas vueltas, es una biblioteca muy amplia, muchos libros, tiene que haber mínimo un centenar de ellos. Ventanales amplios, con cortinas azul oscuro y en las paredes muchos cuadros, tanto de paisajes como de personas, aunque no le presto mucha atención. Enfrente tengo una chimenea, encendida, un sofá de tres plazas, una mesa y a ambos lados dos sillones de una plaza. A mi derecha hay una mesa, tipo escritorio, marrón oscura, con una silla pegada a la pared y dos delante. Una biblioteca con su despacho incorporado…interesante.
Axel se acerca y me tiende una coca cola, espera ¿Una coca cola? Me lo quedo mirando, seguramente con una cara tonta, pero es súper raro.
–Sí, es una lata de coca cola–se encoge de hombros, pero se le nota que es forzado–he bajado unas pocas veces al plano humano y está buena.
–Es un buen lugar, no perfecto, pero bueno, eso está sobrevalorado–bebo un largo trago que me sienta genial.
–Respuesta correcta–se sienta en el sillón de al lado y se apoya en sus codos mirándome fijamente, se le nota cansado, aparte de enfadado.
–No soy la típica niña rica de papá, solo he tenido la suerte de tener casi todo lo que pedía–bebo otro poco pensativa en que decir–ni tampoco soy débil, llorona y miedosa, lucho por lo que me importa y mi familia.
Axel me mira pensativo, clavo mi mirada en la suya, está encendida, imagino que no le habrá gustado que le lleve la contraria frente a Lexy, o tal vez esté molesto porque esta vez sí hemos llegado a las manos. Tampoco me importa mucho, yo solo me he limitado a defenderme, suspiro y noto que ha cerrado los ojos. Mejor, así puedo volver a mi habitación y hacer algo productivo, hoy no quiero verlo más.
Me levanto dejando la lata sobre la mesa, sin intentar no hacer ruido, me acerco a Axel para tumbarlo, pero nada más tocar su hombro salgo volando hasta la pared de enfrente, y dios, ese golpe ha dolido. Intento moverme pero no puedo, ahora sí que ha sobrepasado mis limites de paciencia.
–¡Axel, bájame ahora mismo!–pero el muy…no reacciona.
Miro nerviosamente toda la sala buscando algo que pueda ayudarme para moverme y salir de aquí, me siento  insegura e indefensa colgando de la pared, sin cuerdas ni nada sujetándome. Me fijo en los retratos y los miro detenidamente, mi boca se abre, literalmente al ver un cuadro de Castiel, esto es imposible. ¿Por qué tiene Axiel un cuadro de él? ¿De qué se conocen estos dos?
Vuelvo mi vista hacia Axel, que ahora está sentado tras la mesa, en un cómodo sillón, sonríe burlón, malicioso, me está mirando fijamente como intentando saber que pienso, va listo entonces.
–¿De qué conoces a Castiel?–intento moverme, pero ahora sí que no puedo hacerlo ni un centímetro, es frustrante.
–Como no conocer a un hermano, que resulta que también es mi descendiente–sonríe condescendiente y eso me crispa los nervios, más aún–se ve que le tienes aprecio.
–¡Mientes!–Casti no puede ser descendiente de él–si las miradas matasen tú ya lo estarías–le amenazo y se levanta.
–No, pequeña diosa–se levanta y se acerca lentamente hasta mí, aunque estoy más alta–te voy a contar un pequeño cuento, aunque no sea hora de dormir–sonríe vil, trago saliva y lo miro fijamente.
–¡No quiero que me digas nada, seguro que será mentira!–dios, se ha vuelto loco, no sé qué le pasa.
–Claro que me vas a escuchar, y calladita–levanta la mano y la baja sonriendo ampliamente–así no me interrumpirás–le intento gritar pero no sale ni un solo sonido–ahora empecemos…

4 comentarios:

  1. Gran capítulo, desde luego me encanta ver la mala leche de Aly y como pone en su sitio a la tonta de Lexy jajajaja y muy buenas las escenas con Axiel, ya tengo ganas de ver que historia le cuenta a Aly jejejeje Besitos guapa :33

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    1. Cuando se cabrea...es a lo grande y mas si tipas como Lexy le buscan las cosquillas. A mi tambien me cae mal Lexy, es demasiado...estupida, diria yo. Ese momento de tension entre ambos, no veas, verás tú que historieta le cuenta jiji
      Besoos!

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  2. ¡Muuuy bueno el capi amiga! Tu capacidad de inventivo es maravillosa. Me encanta cuando la protagonista se impone jeje. Me ha gustado mucho sobre todo por lo que le toca a Lexy. Gracias por compartir tu imaginación y si ha sido un capítulo intenso. Bien por Alyssa!
    Un besote reina.

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    1. Me alegro mucho que te guste el capitulo amiga! :) Tampoco es tanto, solo me dejo llevar cuando escribo, Alyssa tiene mucho caracter y ya es hora de que lo demuestre, creo que esa chica ya aprendió a no meterse con Aly. Gracias a ti por leer y darme tu opinion desde siempre.
      Un beso grandee!

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