sábado, 8 de marzo de 2014

Capítulo 2 La cuenta atrás

Bueno, aquí os traigo el capitulo 2, bastante curioso donde se descubrirán ciertas cosillas :) Espero que os guste. Besitos.


Parpadeo sorprendida y grito, pero al abrir los ojos me encuentro en mi cuarto y Axel sujetándome mientras murmura palabras de aliento.
— ¡No! —salto lejos de él temblando—No te acerques, Carlos, no dejaré que me mates de nuevo.
—Alyssa, no soy él—levanta las manos mostrándome las palmas— ¿Has soñado con él?
—Sí, se hacía pasar por ti…—cierro los ojos para intentar ralentizar mi respiración—y me clavaba la daga de nuevo…—mi voz se quiebra y me abrazo temblando.
Esta pesadilla ha sido demasiado para mi, tiemblo de miedo, por una vez en mi vida se verdaderamente como se siente dicho estado y no lo puedo evitar. Le doy la espalda y un par de lágrimas furtivas se escapan de mis ojos y se deslizan huyendo por mis mejillas hasta caer a mis pies.
—Tranquila, aquí no puede entrar—me abraza por la espalda sobresaltándome—soy yo, no te haré daño. Ni Carlos ni sus amigos, Oscuros Renegados, podrán entrar en mi isla. Estás a salvo, Alyssa.
— ¿Lo prometes? —murmuro como niña chica, y me da igual que suene así.
—Te lo prometo, Alyssa.
—Por favor—me giro sin saber que le pido exactamente.
Él me estrecha entre sus brazos, abrazándome fuerte, y diciéndome que no me pasará nada, no lo permitirá. Me siento como una niña pequeña, débil e indefensa, pero por primera vez me da igual, necesito este abrazo, de alguien en que confíe.
—Tengo malas experiencias con los sueños.
—Pero este no era una visión y tendría que regañarte por lo que hiciste, pequeña insolente.
—Me he perdido—levanto la mirada y choca con la suya—no me llames insolente.
—Tuviste el sueño de la pelea entre el Guardián Daniel y el…renegado para que la evitaras, pero no para que intervinieras en ella y te sacrificaras—me mira fijamente a los ojos como buscando algo en sus profundidades—por mucho que te importara, no deberías haberlo hecho. Has desequilibrado todo porque tú ya no estás.
— ¡No podía dejarlo morir! —Hago un mohín—el último mes se dejo de comportar como un imbécil y…nos hicimos amigos.
—Y te sacrificaste…—repite frunciendo el ceño—si la daga llega a impactar dos centímetros más a la derecha estarías muerta…aunque no se qué catastróficas consecuencias tendría.
— ¿Por qué?
—Estas muerta para los dioses y tus amigos, Alyssa—retrocedo un poco en la cama soltándome de sus brazos.
Niego con la cabeza, ellos tienen que sentir que estoy viva, Jake puede hacerlo, tiene que saberlo…no pueden creer que estoy muerta, no deben. Sacudo la cabeza negándolo, sin embargo, todas las evidencias apuntan a eso.
—Has muerto como humana—me coge las manos fuerte evitando que las suelte—es hora de tu Renacimiento como diosa, Alyssa Di Laurent. El mundo tiene que cambiar y restaurarse, encontrar su equilibrio—busca mi esquiva mirada—y tú eres la pieza del rompecabezas.
—Tal vez no tendría que haber nacido…
— ¡Alto! —suelta una de mis manos y me pone dos dedos en los labios—no es tu culpa, todo esto tenía que pasar de una u otra forma. Tu solo has sido el instrumento, la excusa, como quieras llamarlo—me mira intensamente—cada dios que nace es una bendición y hace más de un millón de años que no hace uno.
—Tomas es hijo de Morfeo.
—Eh…—sacude la cabeza y me agarra de los hombros asustándome—El comienzo de algo grande, empieza en unas líneas, pero tú decides la historia y los personajes como continuarla.
— ¿Qué quieres decir con eso, Axel?
—Con el tiempo lo entenderás, pequeña saltamontes—veo en sus ojos humor y diversión.
—Bueno ya que estas tan evasivo—retrocedo un paso y me cruzo de brazos— ¿Cómo se llama tu isla?
—Alashya.
—Nombre curioso…
—Basta de tanta charla, ya hemos perdido demasiado rato y hay mucho que hacer.
—No quiero salir—retrocedo hasta la cabecera de la cama—no estoy preparada para salir afuera con tus guardianes.
Me siento temerosa, me da vergüenza salir afuera y que me vean, seré el hazme reír de todos, una diosa sin poderes. No quiero enfrentarme a eso, no, ni de coña lo haré, prefiero quedarme aquí encerrada o desaparecer.
—No me hagas sacarte, querida.
—Inténtalo—le desafío y sus ojos brillan peligrosos y con una chispa de diversión.
—Tú lo has pedido—se encoge de hombros sonriendo.
Oh, oh. Esa sonrisilla no augura nada bueno. Me tenso y me preparo para salir corriendo o saltar, no conozco tanto a Axel como para saber su próximo movimiento.
Axel se lanza contra mí de frente, pero yo de un salto me engancho en la barra del dosel de la cama, sí lo sé, demasiado cursi para mí; y balanceándome sobre él salto hasta el suelo aguantando la risa al ver a Axel tumbado en mi cama. Cuando se está incorporando, rápidamente salto de nuevo, enganchándome al dosel y golpeo su espalda tirándolo sobre la cama. Me lanzo hacia atrás, evitando darle la espalda, pero me tropiezo y giro sobre mi misma para estabilizarme. Grave error.
Es rápido y me inmoviliza con sus piernas, haciendo que me precipite al suelo sin remediarlo. Me incorporo y me siento a la vez que él, sin embargo tiene buenos reflejos y para el primer golpe que le lanzo, sin problemas. Mientras lo golpeo intento liberar mis piernas de su férreo agarre, pero el bastardo sabe bien lo que hace y me dificulta mucho.
Maldito viejo pienso mientras aprovecho su agarre para impulsarme y golpear su hombro con el mío, lo que no he calculado ha sido la fuerza y acabamos los dos en el suelo. Me tiene aplastada con su cuerpo y mi ropa no ayuda a mejorar mis movimientos, al revés, los entorpece, volviéndolos lentos.
Axel me sujeta las manos sobre mi cabeza, y mis piernas inmovilizadas entre las suyas, lo fulmino con la mirada mientras intento quitármelo de encima, sin embargo, pesa demasiado y él también hace fuerza dificultándome la tarea.
—Deberías rendirte, Alyssa.
—Una Di Laurent nunca se rinde.
En ese momento se abre la puerta de mi habitación y se vuelve a cerrar. Fulmino a Axel con la mirada y peleo con más fuerza, no quiero imaginar la escena que le habrá parecido al que haya entrado. 
— ¿Lo estáis pasando bien? —pregunta Lexy antes de cerrar la puerta de un portazo.
—Ha sido culpa tuya, Axiel.
—Por una vez en tu vida, enfréntate a tus problemas y no huyas de ellos—tras eso desaparece dejándome en shock.
****
Alyssa, lleva demasiado tiempo dormida, pensé que cuando la inducimos a este sueño despertaría en unas semanas o un mes, pero no…lleva tres meses y no hay ningún signo de vital, solo el latido de su corazón y la energía que fluctúa por toda la habitación. Bastante poder retenido entre cuatro paredes. Tomas, se ha mantenido aquí con nosotros, no ha vuelto a Nueva York aunque llama a sus tíos para saber cómo esta su pequeño hermano, que está a punto de cumplir los tres añitos. 
No sonríe, está taciturno y prácticamente vive en la biblioteca, no sé que hace exactamente allí tanto tiempo, porque cuando quiero entrar, simplemente no puedo hacerlo. Daniel es más cercano, se ha vuelto más amigable desde que Alyssa se sacrifico por él dando su vida, aunque sigue tan agresivo como el día que lo conocí. Ah, y un chulo. Jacob está alicaído, no pasa mucho tiempo en casa, ya que se la pasa viajando en busca de Carlos, aunque no encuentra ni rastro de él ni de sus compañeros. Nuestra relación se ha enfriado bastante, ya no pasamos tiempo juntos, siempre está demasiado ocupado con otra cosa como para prestarme atención.  
Las gemelas son las únicas que mantienen su vitalidad y su alegría, son como los niños chicos, que nunca pierden su alegría, las envidio. Ellas son más poderosas que yo, son mayores, y tienen más control, por lo que están haciendo todo lo posible por encontrar la solución y que Aly despierte por fin. Yo lo veo difícil.
Personalmente, me encuentro bien, triste como es normal, ya que por culpa de Carlos pelee con ella, antes y después del accidente… pero aquí me encuentro en su habitación, mirándola mientras duerme con un aspecto tan dulce que da miedo. Recuerdo de niñas, que tras una travesura, ponía una expresión muy dulce en su cara, pero sus ojos la delataban siempre. Su mirada era picara con un brillo travieso que confesaban todas las cosas que había hecho, sus ojos brillaban muy verdes.
Me arrepiento bastante de mi comportamiento, aunque realmente no se qué ha pasado entre Alysa y Carlos en el pasado, bueno…Alyssa, en el pasado. Jake tampoco me ha querido decir, ya que él lo sabe desde que Nyx le dijo que un lazo fraternal lo une a Aly. 
Sacudo la cabeza y salgo de su habitación, llevo media hora observándola y pensando, me quedo mirando la puerta unos segundos perdida en  mis pensamientos. Aun con la puerta cerrada se siente el gran poder que contiene en su interior…murió en medio de su liberación, rompiendo los candados que mantenían su esencia encerrada.
—Judit, querida¬—me pone Nyx la mano en el hombro y me sobresalto.
—Que susto, Nyx—me llevo una mano al pecho, tranquilizándome.
—Lo siento—me limpia unas lágrimas, producidas del sobresalto—quería hablar contigo…siento haber tardado tres meses en aparecer.
—Claro, estaba distraída—me excuso nerviosa—es comprensible,  Nyx, ha sido un palo muy fuerte para todos nosotros.
— ¿Qué o quién hay tras esa puerta?
—No hay nada, Nyx—me encojo de hombros restándole importancia.
 —Un buen eufemismo de algo o alguien que contiene mucho poder.
—Te lo diré, pero no dirás nada a nadie de lo que veas aquí…
—Lo prometo—inclina la cabeza.
Suspiro y camino hacia la puerta, estoy muy nerviosa, no conozco tanto a Nyx como para saber que reacción puede tener Nyx cuando vea el interior de la habitación. La abro un poco y miro a la diosa, está expectante, por lo que me hago a un lado para dejarla pasar. Entro tras ella, pero choco ya que se ha quedado petrificada a unos pasos de la puerta.
—Alyssa…está viva—dice lentamente y luego se gira con una expresión feroz en el rostro— ¡Nos habéis mentido!
—No…no es…eso…—tartamudeo asustada mientras retrocedo.
Ella camina amenazante hacia mí, en su mano crea una bola de poder oscura como la noche, retrocedo a cada paso que avanza. Me va a atacar y estoy asustada, yo no soy rival para una diosa como ella, por muy buena bruja que sea, no podré ni defenderme. Trago saliva.
En ese momento aparece Tomas delante mía, poniendo su cuerpo como escudo y con una bola de poder en su mano, blanca, mirando fijamente a Nyx sin amedrentarse.
— ¡Basta, Nyx! —Ruge enfadado—ella no está viva.
— ¿Me vas a negar lo que estoy viendo? —Grita ella enfadada señalando el cuerpo de mi amiga—si estuviera muerta hubiera desaparecido.
—Está viva, gracias a Judit y a las otras dos brujas que están aquí. Han conseguido retener su cuerpo vivo en una especie de sueño, gracias a eso su corazón sigue latiendo.
— ¿Cómo? ¿Qué quieres decir? —hace desaparecer la esfera ante su desconcierto.
—Escucha a Judit—se relaja visiblemente Tomas.
—Ella…realmente murió tras despedirse de nosotros…—mi voz se quiebra y mi mente vuela a ese momento.
Maldita sea, tenemos que hacer algo, no puedo perder a mi amiga, es la única familia que me queda, no puede morir así. Miro desesperada a mi alrededor, la lluvia cae más fuerte, como si el cielo también llorara por la pérdida de Alysa… Miro a las gemelas y como si nos conociéramos de siempre, asienten conociendo mi intención. Apartamos a los chicos, con delicadeza, Tomas es el que está peor, se ha alejado de ella por protegerla y al final no ha servido de nada… Daniel no llora, pero en sus ojos puedo ver como el fuego de la venganza le da fuerzas, aunque en el fondo también hay dolor. Ellos han dejado atrás sus peleas de hace unos meses para conocerse y ahora ella ha muerto por salvarle… no conozco mucho a Daniel Niklaus, pero creo que más le vale a Carlos desaparecer. Jake está…no está presente aunque su cuerpo si lo esté, su mente se encuentra muy lejos, pero mejor así, no interferirá.
Las chicas y yo rodeamos el cuerpo de Aly dándonos las manos, formando un círculo protector alrededor de ella, cerramos los ojos para concentrarnos, aunque no sabemos qué hacer, pero vamos a intentar mantenerla con nosotros.
— ¡Está muerta! —exclama Tomas con lagrimas acercándose.
Una burbuja se crea a nuestro alrededor, evitando que cualquiera se acerque, por lo que Tomas retrocede asombrado. Nuestras manos, unidas, comienzan a sangrar, la sangre de las tres se deslizan como una línea hasta la herida que ha matado a Alyssa Di Laurent. La rodea mientras la sangre de las tres se une formando una estrella brillante, la cual se va haciendo más pequeña hasta que nuestra sangre tapona la herida completamente.
De pronto, oímos el sonido de un corazón latiendo y abrimos los ojos sobresaltadas. El corazón de Alysa está volviendo a latir y su herida se ha cerrado completamente, dejando una extraña cicatriz. Nos miramos con los ojos empañados, hemos conseguido que no se vaya, sonreímos y vemos como la burbuja que nos ha rodeado antes desaparece. Los chicos han reaccionado, el cielo ha parado de llover, pero sigue encapotado, y se oye claramente el sonido de un corazón que antes estaba muerto.
Tomas y Daniel se acercan rápidamente y entre los dos llevan a Aly a su habitación, mientras el cielo se despeja dejándonos ver una noche estrellada…sin luna.
—Eso es todo lo que ha pasado—miro a Nyx duramente—después de que huyerais como cobardes, cosa que seguramente terminó de matarla.
—Ella nos dijo que nos fuéramos.
—A nosotros también—exclamo ya explotando, estoy muy molesta—pero no nos fuimos, no la dejamos sola, pero cree lo que quieras—salgo de la habitación con pasos firmes, me giro para mirarla fijamente—pero no pararé hasta traerla de vuelta.
No he dado más de un par de pasos fuera de la habitación cuando unos brazos, fuertes y bronceados, me envuelven en un gran abrazo. Mi Jake está de vuelta, sonrío mientras apoyo la cabeza en su pecho, Jake me estrecha más fuerte entre sus brazos.
—Gracias, por abrirme los ojos—me levanta la cara para que vea su sonrisa—además ella no querría que estuviéramos así—suelta una carcajada cerrando los ojos, al abrirlos veo determinación y un poco de humor—nos echaría la bronca o nos daría una patada en el trasero.
—Ella esperaría que fuerais fuertes y valientes—dice una conocida voz masculina a nuestra espalda.
— ¡Castiel! —me separo de Jake y me lanzo a sus brazos.
—No hay rastro de Renegados, todos los guardianes los están buscando—le dice a Jake mientras me devuelve el abrazo.
—Estarán celebrando que se han quitado el problema de en medio—dice asqueado Jake y con los puños apretados—malditos…
Me separo de Castiel y le entrelazando mi mano con la de mi novio, dándole un firme apretón, además me alegra mucho que Castiel esté aquí, da más confianza a nuestro grupo.
—Tranquilo, lo pagarán—entra Daniel a la sala con una espada en la mano—eso no lo dudes.
—Lucharemos—Tomas sale del cuarto, serio—como siempre hemos hecho.
—Por Alyssa, el orden y la justicia—exclaman los chicos uniendo sus puños.

Las gemelas aparecen a mi lado, las tres nos abrazamos sonriendo, es hora de que despertemos, de ser nosotros mismos y recuperar a nuestra amiga. Empieza el juego y la cuenta atrás.
¿Qué os ha parecido el capítulo?

4 comentarios:

  1. WAW PEAZO CAPITULO!!!!!
    me ha encantao sociita, estoy deseando que Alysa se reuna con los suyos.
    Sabia que lo de Carlos tenia que ser una pesadilla, jeje
    Ya tengo ganas de leer el proximo. Besos!!

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    Respuestas
    1. Jejeje sabia que te sorprendería :)
      Bueno... para ese pequeño detalle creo que falta mucho, tal vez no ocurra...
      No te confies tanto, mala hierba nunca desaparece del todo
      Muy pronto estará ;D

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  2. ¡Hola Lyd! Por fin puedo leerte amiga. He estado complicadísima. ¡Cómo me gusta tu historia Lyd! Está genial siempre sacas un conejo del sombrero y me sorprendes . Lo de la pesadilla muy bueno. Veremos que harán los chicos por Alyssa.
    Un besote grande y hasta el próximo capi a ver si me pongo al día y no me atraso.

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    Respuestas
    1. Holaaa Louu amiga!! :D
      Espero que ya todo este mas tranquilo, me alegro un monton que te guste la historia, tenia dudas sobre si la segunda parte gustaría o no. Siempre me ha gustado la magia y el misterio y le queria dar ese toque jejeje. Lo de la pesadilla fue una idea traviesa que se me ocurrio, ya veras de lo que son capaces :)
      Un beso grande y espero que te guste mucho :)

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Lydia

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