martes, 4 de febrero de 2014

Capítulo 6 Despedida

Aquí os traemos, Rafa y yo, un nuevo capitulo, bastante movidito y emocionante. A ver si os gusta, esperamos vuestras opiniones, pero sin ofender.
Besitos
Rafa llega al cuarto de Lizzy quien espera con una botella de vino y dos copas.
- Siéntate- dice.
Rafa se sienta en el sofá, y ella junto a él y los dos comienzan a hablar
-Bueno ¿y qué proyecto tienes ahora en mente?
-Por ahora terminar otro libro
-¿Con tu socia?
-Sí, estamos haciendo la tercera parte de la saga.
-Me he leído vuestros libros, por separado y están genial-sonríe para animarla un poco.
- Gracias, siempre es bueno encontrar a quien le guste lo que escribo.
- No solo me gusta eso- y lo besa.
Se tumban en el sofá mientras se besan y se hablan, se dejan llevar por el momento y por las copas de vino que han tomado, ahora solo existen ellos dos, no existe ni Óscar ni nadie más, es su momento antes de la despedida y no quieren estropearlo con charlas triviales, solo quieren conocerse y no perderse.
Mientras tanto Alex, intentando bromear con Lyd, coge aquellas esposas y le dice:
- Bueno, ¿qué tal ese jueguecito que dejamos pendiente?
Una sombra de una sonrisa aparece en el rostro de Lyd, que reprime un sollozo, le mira a los ojos y le dice:
- Ven por mí
-No lo digas dos veces.
Ella secándose las lágrimas sale de la cama de un salto. Mira como Alex intenta pillarla con las esposas de papel que ella había recortado para gastarle una broma.
Cuando le da la espalda a Alex este aprovecha para abrazarla por la espalda y la aprisiona entre sus brazos.
-Te pille correcaminos.
Ella se gira, rodea su cuello con sus brazos, y le besa. Se deja llevar por el a la cama, quien la tumba suavemente en el colchón.
Le besa el cuello delicadamente, y mirándola con una pícara sonrisa, le dice:
-Probemos si son efectivas
-Bueno voy a probarlas.
Se escapa de los brazos de Álex y lo aprisiona con ellas al cabecero de la cama.
-Ey eso no es justo.
-En el amor y en la guerra todo vale-le guiña un ojo pícaro.
Ahora que está bien quietecito, Lyd puede hacer lo que quiera... Besa a Alex en los labios, primero dulcemente, después los devora. Le desabrocha la camisa y besa su torso y sus brazos.
- Ven aquí- dice Alex.
Ella sube, y vuelve a besarle. Ellos ruedan por la cama devorándose y conociéndose mutuamente mientras ruedan por la cama.
Pero cuando Lyd mira hacia la ventana ve la figura de Oscar mirando por la ventana con su pistola en la mano. Apunta hacia Alex, hacia su cabeza, ella anticipando el disparo lanza a Alex al otro lado de la cama salvándolo de la bala. Al volver a mirar hacia la ventana ya no hay nadie, corre hacia la ventana y sale al balcón poniéndose chorreando pero no hay nadie por los alrededores.
Alex la entra hacia dentro y la estrecha entre sus brazos desnudos. Ella tiritaba de miedo y frio, ahora él entendía que no todo había sido producto de una pesadilla. Ahora más que nunca entendía lo peligroso que era Oscar.
Rafa y Lizzy llegan corriendo a la habitación, alertados por el disparo. Rafa abraza a su socia.
-¿Que ha pasado?- dice, mirando a Alex, quien esta quitándose las esposas, y abrochando su camisa.
- Oscar... ha conseguido escapar del laberinto. Alguien tiene que haberlo ayudado. Si no.... no me lo explico.
Rafa mira a Lyd.
- Recoge tus cosas. Nos vamos de aquí.
-Pero a donde nos vamos a ir.
-A cualquier otra habitación, pero más lejos de aquí.
-Estoy de acuerdo con Alex, Lizzy y yo vamos a pedir otra para vosotros.
-No queremos que estéis solos.
Tras eso se marchan dejando a Álex y Lyd mirando la ventana.
Ella se abraza a él temblando, pero percibe que no es de frio sino de rabia, furia y algo de miedo aunque no quiera reconocerlo. Recogen veloces las cosas y van hacia donde se encuentra la otra pareja.
- Hemos conseguido una para los 4. Sera mejor que estemos todos juntos. Ese Oscar no va a parar hasta quitarnos a todos de en medio para poder llegar a Lizzy.
- Es buena idea. Si estamos todos juntos, y hacemos guardias, no podrá entrar.
Rafa mira a Alex.
- Que duerman las chicas. Nosotros hacemos la guardia.
-¡No!-exclama Lyd.
-Necesitas dormir, tú estás muy alterada y ha querido matarte dos veces.
-Me da igual, dormiros todos yo vigilo-dice con firmeza y sin aceptar un no.
- Hermanita, me da igual como te pongas. No siempre vas a salirte con la tuya. Necesitas dormir y vas a hacerlo.
- ¿Vas a obligarme?
Salta tensión entre ambos, una tensión que nunca ha habido.
- Calma, calma- exclama Lizzy, poniéndose entre ambos.- Haced la guardia, juntos.
- Elizabeth, necesita descansar. El avión sale temprano.
- Pues ya dormiréis allí.
-No, el se va a ir a dormir con vosotros, cada uno dormirá en su cuarto y mañana cuando os levantéis veréis que todo está bien.
-No estoy de acuerdo contigo-le dice serio Alex.
-¡Me da igual, he dicho que os vais a dormir y lo haréis!
-¿Por qué tienes que ser tan cabezota?!-exclaman los chicos a la vez muy tensos.
-Porque soy así-se cruza de brazos y los mira divertida-creo que a alguien les ha cortado el rollo el disparo-les guiña un ojo y Lizzy suelta una risita.
- Creo que nos sentará bien a todos un chocolate. Nos lo tomaremos, y nos acostaremos, TODOS.
Alex sirve 4 tazas de chocolate recién hecho, que traen del servicio de habitaciones. Todos se lo beben y el calor les sienta bien, pero entonces a Lyd se le empiezan a cerrar los ojos.
- Alex- murmura sin fuerzas.- Eres un... - y cae en la cama, dormida.
Rafa mira a Alex.
- ¿Que le has hecho?
Saca un frasco.
- Un somnífero. Estará genial dentro de 8 horas. El tiempo suficiente para que toméis ese vuelo. Lizzy, acuéstate en la cama con Lyd... a ti no te atacara cuando despierte. Nosotros haremos la guardia.
Lizzy se acuesta con Lyd, que ahora tiene una cara angelical y los chicos hacen bromad ahora que no puede oírlos.
Se pasan tres horas de colegueo y haciéndose amigos, pero no todo es tan tranquilo, Lyd se despierta en silencio por culpa de la pesadilla.
Oye como los chicos hacen bromas, se acerca en silencio y ve un frasquito en la mesa, lo coge sin que se den cuenta y lo echa en sus tazas.
Cuando coge las tazas y están bebiendo ella aparece delante de ellos sonriendo y los brazos en la cintura.
-Buenas noches caballeros-dice mientras los chicos se duermen.
Los chicos despiertan, casi a las 12.
- ¡Mierda! ¡El avión!
- ¿Qué ocurre?
- Lo hemos perdido... Lydia te ha devuelto la broma... nos ha drogado... Aunque no sé porque me droga a mi también... yo no tuve nada que ver en tu idea.
- Aquí caemos juntos, compañero- bromea Alex.
- Hablare con ella cuando la vea. De momento, cancelare el vuelo, y reservare para mañana
-Me temo que Lyd no está por aquí-aparece Lizzy en la puerta del salón.
-¿¡Como que no está aquí?!-exclaman los dos.
-Ha salido.
Mientras los chicos se visten y se preparan para buscarla en dos grupos. La pareja por un lado y Álex por otro, mientras ella se encuentra en la piscina nadando cuando aparece Oscar.
-Te podría matar ahora mismo.
-Pero no lo harás-dice mientras sale de la piscina chorreando.
-Estas muy segura de eso-le da una involuntaria vista entera.
-Si me quisieras muerta ya lo estaría.
-Es verdad, hasta ahora solo he intentado asustarte. Pero ya mismo veras porque no te he matado.
-No puedes hacerlo y lo sabes-sale del jacuzzi de un salto-no me provoques Oscar.
-Ten cuidado, Lyd, no me provoques o veras-dice con un brillo peligroso en los ojos.
-No te tengo miedo, Oscar. Lárgate-le espeta muy molesta.
-No te pases, Lydia-la agarra del cuello-no tendré piedad en matar a Alex, Lizzy o tu socio-sonríe burlón y la lanza al jacuzzi antes de irse.
 Ella echa la cabeza hacia atrás y cierra los ojos relajándose hasta dormirse, el cuello le duele horrores, seguro que ese imbécil le ha dejado marcado. Al rato, llegan todos a la piscina y Lyd sale a recibirlos. Alex la coge de los hombros y la zarandea.
- ¿Sabes el susto que nos has dado?
Ella abre un ojo y lo mira sorprendida, luego intenta zafarse pero el la tiene atrapada entre sus brazos, le da golpes en el hombro pero ni por esas se suelta.
-¡Mala suerte!-le espeta-no tendríais que haberme dormido, es culpa vuestra.
-Lo hicimos por tu bien, Lyd-le dice su socio para calmarla.
-¡Me da igual!-mira a Alex a los ojos dolida-no me esperaba esto de ti.
Tras eso le asesta un golpe en la entrepierna y sale corriendo de la piscina con lágrimas en los ojos, Lizzy mira a Rafa y a Alex preocupada.
En el aeropuerto la despedida fue fría, dado que Lyd no dirigió ni una mirada a Alex, así que Rafa se despidió de ambos con la promesa de verse de nuevo.

En el avión, Lyd se coloco sus cascos e ignoro igualmente a Rafa, aun seguía enfadada y no les había dicho ni una palabra de su encuentro con Óscar. Se levanta y se dirige al bar allí pide una copa y se la toma de un trago, levanta la cabeza y ve a Óscar hablando con Álex, o eso piensa porque por detrás es igual que él. Se lleva una mano a la cabeza mareada, luego se va rápidamente a su sitio y se duerme asustada y traicionada.
¿De verdad es Alex? ¿Por que está hablando con Oscar?

2 comentarios:

  1. Bueno, bueno. Interesante capítulo este que nos dejas. Y tanto que es movidito y emocionante. Buena escena la de los somníferos jejejeje

    Saludos

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    Respuestas
    1. Hoolaa! Bastante y eso que acaba de comenzar lo bueno ahora, el próximo capitulo es mas intenso en cierto modo, que opinas de ese final. Lyd tiene mucho caracter ;)
      Saludoos

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Lydia

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