miércoles, 16 de octubre de 2013

Capítulo 4 Parte 2

-Claro...-la mira pensativa-¡no puede ser!
-¿Qué pasa?
-Esta pulsera...es mía...la perdí hace tres años.
-Vaya que casualidad que la hayamos encontrado-le dice sonriendo.
-Una bonita casualidad-le sonríe con cariño.
Caminan por la playa y Lizzy le cuenta a Rafa la historia de esa pulsera y de como la perdió en un pequeño accidente surfero.
- Vaya, es genial que la hayas encontrado después de tanto tiempo.
- Si... me sentí vacía durante mucho tiempo sin ella.
- Y, ese Alex... llevas sin verlo desde entonces, ¿no?
- Si. No he visto más a ese capullo
Rafa queda callado un instante.
- ¿Qué ocurre?- pregunta Lizzy
-No se...tal vez sea casualidad...
-¿El qué?
-Que hayas conocido a otro Álex justo en el mismo sitio...
-¿No puede ser no?-lo mira fijamente.
Rafa se queda callado unos instantes mirándola.
-Dime que no, por favor.
- No sé, quizás me equivoque y solo sea casualidad.
- Eso espero.-dice ella.
Ambos siguen su paseo, compran un helado y se sientan en el paseo marítimo.
- Pero aunque fuera el... no es para nada como era antes... la gente cambia, Lizzy.
-Lo sé…pero no cambia nada. Sera mi amigo y ya está.
-Es mejor tener buenos amigos que idiotas.
Se miran y empiezan a destornillarse de risa, se levantan y vuelven a caminar por la playa aunque era de madrugada se estaba genial. A lo lejos divisan a dos personas jugando con el mar y la arena mientras se besan.
- Mira, que pareja más feliz.
- Si, los hay con suerte. Con lo difícil que es para algunos...
- ... para otros es muy sencillo. - termina la frase Lizzy.
Ambos se miran, y ríen. Se quedan mirando a la pareja. Ella dice:
- ¿Esto no es un poco pervertido?
- ¿El qué? ¿Mirar? No, no pasa nada...
Entonces un rayo de luna cae sobre la pareja. Y Rafa y Lizzy los reconocen al instante.
- Mira por donde- dice Rafa, riendo.
Pero Lizzy no ríe... su rostro está muy serio. Eran Alex y Lyd.
-Creo que será mejor que nos vayamos.
-¿Por qué no vamos a saludarles?
-Prefiero no hablar con Álex durante un tiempo...
-¿Estas cabreada porque no te ha dicho que es el chico de la universidad?
-Exacto.
-Tal vez no lo supiera y no lo sabe.
-Eso es muy raro.
-Tú tampoco lo sabías hasta ahora.
Siguen hablando entre susurros durante unos minutos más.
Mientras hablaban, Alex y Lyd continuaban besándose, tumbados en la playa, entrelazando las manos sobre sus cabezas.
Ella agarra entre sus dedos el cabello del joven mientras él abraza su cintura, bajando las manos cada vez más. Lo mira a los ojos, negros como el ala de un cuervo y tan profundos como un pozo sin fondo, se pierde en ellos.
Acerca su boca a la suya mientras entrelaza una mano con el de él y la otra le revuelve el cabello.
-Te quiero- susurra él mirándola a los ojos.
Lyd se espanta.
- ¿Qué me quieres? ¿Cómo puedes decir eso en la primera cita?
- Porque lo siento de verdad.
- Si, y hace dos días querías a Lizzy. No puedes ser tan enamoradizo, el amor no nace en un día... el amor hay que trabajarlo, hay que vivirlo día a día
- No puedo pedir perdón por decir lo que siento. Y si el amor se trabaja día a día, pasemos todos los días juntos.
- No lo sé Alex... necesito un tiempo para pensar.
-Lo de Lizzy fue solo atracción Lydia contigo me siento diferente como si estuviera flotando.
-Pero eso no significa...
-Tal vez nada o mucho solo se lo que me corazón me dice.
-¿Y qué es lo que dice?
-Que se va a ganar al tuyo como sea- le sonríe con cariño.
-No es algo fácil.
-Lo sé, pero no me voy a rendir-tras eso la calla con un beso tierno.
Ella le besa de nuevo y se levanta.
- Yo también me siento a gusto contigo. Pero si de verdad me quieres, dame tiempo para aclararme, ¿vale?
Alex suspira.
- Vale, Lyd. Te daré el tiempo que necesites.
- Gracias- le besa de nuevo.- Buenas noches Alex.
Lyd vuelve al paseo marítimo y se cruza con Rafa.
- ¿Te importa si vuelvo a casa? Tu puedes quedarte si quieres.
- No, vuelvo contigo. No te voy a dejar sola. - mira a Lizzy.- Así podrás hablar con Alex tranquilamente.
-Pero...está bien tened cuidado
-Lo tendremos, llevare a Lyd en moto.
Ellos se van hacia el puerto en el cual se encontraba la moto. Mientras tanto Lizzy se dirigía hacia Álex que estaba sentado en la arena con la vista perdida en el horizonte.
-Alex...
-Dime Elizabeth.
-¿Por qué no me has dicho que eras tú el tipo que me incordiaba en la universidad?
Él la mira sorprendido y ve la pulsera en su muñeca entonces es cuando cae en la cuenta de lo que le dijo Lyd: esa persona está más cerca de lo que crees.
-Simplemente no lo sabía Su Majestad.
Se sienta al lado de él y empiezan a hablar de ese tiempo. Mientras ellos hablan Rafa y Lyd pasean de camino a la moto.
- No sabía que te gustara Alex- dice, con una sonrisa, dándole un pequeño codazo a Lydia.
Ella se sonroja:
- Pero no es el momento para una relación.
- Y eso, ¿por qué no? Si te gusta, y está claro que a él le gustas tú... ¿qué problema hay?
- Buscamos cosas distintas... Además, su trabajo lo obliga a viajar mucho... no funcionaría.
-Tú también viajas mucho por trabajo.
-Lo sé, por eso mismo no funcionaría.
-¿O es que tienes miedo?-le da un codazo juguetón en el lugar de la herida.
-¡Auch!-exclama llevándose la mano hacia ella.
-¿Te pasa algo?
-El idiota de Óscar me intento clavar un cuchillo y me hizo una pequeña herida.
- ¿COMO? ¿Y no fuiste al hospital?
- No es nada, no exageres.
- Que no es nada... la herida puede infectarse. Iremos a que te curen. Por el camino me contarás toda la historia...
- Bueno... toda, toda... no se puede contar...- dice sonrojándose.
- La parte que puedas, boba.
Se monta en la moto.
- Agárrate.
Lyd se monta detrás de Rafa agarrada a su cintura y conduce al hospital.
-Enserio eres muy testarudo.
-Lo sé, igual que tú.
-Solo es un arañazo-resopla-pero sé que te gustan los hospitales. Cuando sea la boda avísame-le dice con guasa.
-Mira ella, no pierde su sentido del humor.
-Si lo perdiera te aburrirías.
Entran al hospital y le curan la herida, al salir Lyd le quita las llaves a rafa y se pone delante para conducir, ni las protestas de Rafa la convencen. así que se rinde y deja que Lyd le lleve al hotel.
Al llegar se encuentran a un Álex con la cara golpeada y Lizzy a su lado con mirada pensativa, se acercan hacia ellos y Lyd les cuenta que Álex esta así por culpa de Óscar.
-Chicos hay que hacer algo para pararle los pies a ese imbécil-dice Rafa.
-Sí, pero ¿el qué?
-Hay que tenderle una trampa, utilizar un cebo para atraparle y...
-¿Como si fuera un perro?-dice sarcástica Lydia.
-Más o menos-le sonríe para picarla-cuando lo tengamos lo entregamos a la policía.
Todos se miran en silencio pensando en cómo atraerlo, pero no parecen encontrar una idea que sirva sin ponerse en peligro.

-¡Tengo una idea!-exclama Lyd sonriendo con malicia-Una graan idea.

2 comentarios:

  1. Interesante capítulo. Ya veremos a ver esa idea que se les ha ocurrido.

    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Veras que idea jajaja y sus consecuencias ;)
      Un abrazo!

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Lydia

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